Las frutas no contienen azúcar refinada, nociva y sin ningún aporte nutricional para nuestro organismo. No obstante, contienen fructuosa, un tipo de azúcar natural, saludable e indispensable para funciones básicas del cuerpo, como las que realiza el páncreas y el cerebro. Si bien las frutas no incrementan demasiado el peso corporal, hay que ser moderados en su ingesta, de 4 a 5 por día es lo ideal. De hecho, algunas frutas como las uvas y bananas están restringidas en las dietas para adelgazar.
Para que las frutas nos ayuden con sus aportes nutritivos a mantener la buena salud, debemos prestar atención al combinarlas y cambiar algunos hábitos un tanto arraigados. Las frutas deben consumirse solas, es decir, evitar mezclarlas con otros alimentos. Cuando se comen, deberíamos esperar unos treinta minutos para realizar una ingesta de otro alimento.
Las frutas y sus efectos
La manzana, por su composición, es efectiva para prevenir el estreñimiento si se la consume con la cáscara ya que se aprovecha toda su fibra. Pero también sabemos que rallada y oxidada, previene diarreas.
Dicen que las peras evitan la inflamación de la mucosa intestinal y colaboran en evitar la retención de líquidos. Las ciruelas evitan el estreñimiento, las cerezas son una gran fuente de antioxidantes, evitando el envejecimiento celular, y también son depurativas. Las naranjas son buenas para evitar resfríos, el limón también es un aliado a la hora de eliminar toxinas. Las bananas son buenas para prevenir calambres.
El ananá ayuda a eliminar la retención de líquidos. La sandía es antioxidante, astringente y actúa como diurético y, además, dicen que colabora con la disminución del colesterol. El mango es laxante, también ayuda a disminuir el colesterol, el kiwi aumenta las defensas y estimula la memoria, previene los resfríos. El melón es diurético y además ayuda a tonificar la piel.