Esas denuncias equivalen a un 60% más que en el mismo período de 2011, cuando habían llegado sólo a 37 en todo el año.
"Depositar la recuperación de la salud en manos de pseudoprofesionales o personas que carecen de título profesional es poner en serio riesgo la salud de los pacientes, ya que no cuentan con los conocimientos necesarios para realizar cualquier práctica terapéutica de exclusiva incumbencia kinesiológica", aseguró Orta.
Entre las irregularidades detectadas se cuentan el desempeño de prácticas kinesiológicas en gabinetes o centro de rehabilitación de estudiantes de la carrera que aún no concluyeron su formación.
También, desarrollan actividades ilegales auxiliares que sin preparación y formación legal ejercen la kinesiología, ofreciendo servicios de estricta incumbencia de la profesión con tan sólo haber realizado cursos de masajistas, auxiliares de kinesiología, masoterapeutas, técnicos en rehabilitación, entre otras.