La mayoría de las enfermedades reportadas por los médicos en los 259 jugadores de rugby fueron de naturaleza infecciosa. Las infecciones respiratorias (31%) encabezaron la lista, seguidas de problemas gastrointestinales y de la piel.
Martin Schwellnus, de la Universidad de Ciudad del Cabo, quien dirigió el trabajo, se mostró cauteloso a la hora de explicar el fenómeno. ‘Los resultados indican que el riesgo de enfermedad no está directamente relacionado con el desplazamiento, sino a la llegada y permanencia de un equipo en un destino lejano‘, señaló, añadiendo que el fenómeno puede durar varias semanas.
Los autores sugirieron varias hipótesis, incluida la exposición a diferentes condiciones climáticas (temperatura, humedad, contaminación) y los cambios en la dieta, pero señalaron la necesidad de realizar más estudios para determinar el papel exacto de estos factores.
Según Schwellnus, el interés es ‘identificar a los jugadores más en situación de riesgo, como los que tengan una predisposición a las alergias, a fin de tratarlos antes de viajar‘.