"Los síntomas suelen comenzar con una diarrea con sangre. La tercera parte de quienes tienen este tipo de diarrea terminan desarrollando el síndrome", sostuvo Repetto, quien admitió que "casi todos los chicos que llegan a este grave problema vienen precedidos por esta clase de diarrea".
Si bien el SUH suele afectar los glóbulos rojos y los riñones, en los casos más extremos puede tomar el cerebro y el interior del intestino. El proceso comienza casi siempre con una diarrea líquida a la que pueden añadirse cólicos y, a los dos o tres días, la sangre. "A esto debe sumarse decaimiento, palidez por la anemia y escasa orina. Pero el momento de consultar es durante
la primera etapa, la diarrea, porque sólo el médico podrá determinar cuál es el problema que la está causando", opinó el doctor Repetto.
El especialista celebró que "en Argentina, gracias a la difusión que le dieron los medios, se está diagnosticando más precozmente, lo que permite un abordaje más eficaz. Cualquier niño menor de cinco años que presente cualquiera de estos síntomas debe ser revisado inmediatamente por su pediatra".
Se trata, siempre, de un cuadro que requiere internación y la evaluación correspondiente: "Lo primero que hay que evitar es la deshidratación por la diarrea, ya que si esto se produce la evolución del SUH es peor", aseguró el entrevistado, quien, además, se desempeña como director en la especialidad de Pediatría y Nefrología Pediátrica del Hospital Nacional Profesor A. Posadas, que además es el Centro Nacional de Intoxicaciones, de la localidad de Morón.
Para prevenir la infección por la Escherichia Colli, Repetto recomendó cocinar bien los alimentos provenientes del ganado vacuno, evitar cortar la verdura con el mismo cuchillo y en la misma tabla donde ésta se manipuló sin lavarla bien antes, ingerir sólo leche pasteurizada o hervida y tratar de que la carne no entre en contacto con otros productos dentro de la heladera.
"De los niños que padecen SUH, el 95% sobrevive y una tercera parte de este porcentaje tiene secuelas, algunas de ellas bastante serias y las más frecuentes en el riñón, por lo que no son pocos los que deben entrar en diálisis", concluyó el profesional.