La científica integra junto a Santiago Plano y Diego Golombek el grupo de investigadores que demostró el principio activo de la droga, que “soluciona en ratones los síntomas propios del jet lag o desincronización circadiana”.
"El reloj interno que controla ese ritmo determina los patrones de sueño y alimentación, y está generalmente regulado por la relación del día y la noche. Es decir, comer y realizar distintas actividades durante el día, dormir de noche”, explicó Agostino.
Este concepto se refiere a la alteración del “ritmo circadiano” que se produce al volar a través de husos horarios, especialmente cuando se viaja hacia el Este, porque el cuerpo no se adapta enseguida a los cambios horarios y la persona puede estar varios días con dificultades para dormir o mantenerse alerta durante el día.
"El uso del Sildenafil no tiene consecuencias en otros órganos, porque las dosis usadas son menores que las que se indican para el tratamiento de la disfunción eréctil”, aclaró la científica.