Los tres países exceden ampliamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indica que el total de calorías diarias provenientes de azúcares simples debería ser menor al 10 por ciento (incluyendo el azúcar que se ingiere de otros alimentos como mermeladas, golosinas, dulces, etc.).
La reducción de azúcar en la ingesta diaria forma parte de la estrategia mundial de la OMS para prevenir enfermedades crónicas.
Tal como refirió Carmuega, “al cabo de un año, un argentino en promedio habrá incorporado casi 157 mil calorías adicionales a través de las bebidas e infusiones, lo que representa un tema a considerar en la agenda pública, si tenemos en cuenta que en nuestro país el 54 por ciento de la población presenta sobrepeso u obesidad”.
“Las bebidas y las infusiones azucaradas, que son las preferidas por los argentinos, suman calorías ‘vacías’, sin valor nutricional”, subrayó el especialista, quien agregó que, lamentablemente, “en nuestro estudio, en los tres países más poblados de la región se observa algo similar: bajo consumo de agua pura y alto aporte de calorías a través de bebidas e infusiones; en Argentina, la situación se acentúa aún más”.
“Lo más simple y concreto que puede hacerse en la propia casa para promover una mejor calidad de vida y favorecer hábitos de hidratación más saludables es volver a poner la jarra de agua en el centro de la mesa familiar. Ésa es una verdadera medida para cuidar a tus seres queridos y promover una nutrición más sana”, remarcó Carmuega.
“El patrón de ingesta de bebidas debe formar parte de las estrategias centrales para promover una vida saludable. Es importante beber al menos 2 litros de líquido por día preferentemente agua. Es la alternativa más económica, se encuentra al alcance de la gran mayoría de la población, y para elegirla sólo es preciso incorporar buenos hábitos de hidratación en todas las etapas de la vida”, concluyó Carmuega.
Acerca del estudio
Se compararon investigaciones realizadas con idéntica metodología: por Argentina, se tomó como base el Estudio HidratAR, realizado en 2009, aunque para homologar los grupos etarios, se consideró la participación de 666 personas durante 7 días (y no la totalidad del universo original); por Brasil, dos estudios efectuados en 2008 con 2705 participantes durante dos días cada uno, y por México, un trabajo de 2009 con 3222 sujetos durante 7 días.
Los relevamientos se llevaron a cabo en las principales ciudades de dichos países, y tuvieron por objeto medir la cantidad y tipo de líquidos consumidos por la población. Los datos analizados fueron los correspondientes a personas de entre 4 y 55 años de edad.
El Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil es una asociación civil sin fines de lucro creada en 1976, declarada entidad de Bien Público, que a lo largo de sus 36 años de vida trabaja para mejorar la salud y nutrición de la niñez.