Según la Organización Mundial de la Salud, sería suficiente con bajar 10% del peso inicial, y mantenerlo, por lo menos, a 5 años. Se aumenta de peso al comer más calorías de las que se gastan, una ecuación que requiere disminuir la ingesta de calorías, en forma adecuada, y aumentar el gasto energético.
Esto significa, comer saludablemente, sin excesivas restricciones, que a corto o largo plazo conducen a déficit de nutrientes esenciales para el organismo, como vitaminas, minerales y ciertos ácidos grasos, todos presentes en los alimentos.
Por otro lado hay que ser más activo físicamente, comenzando por caminar, todos los días, e ir aumentando el tiempo, a medida que el cuerpo se va adaptando.
La caminata permite, por un lado, aumentar el gasto de calorías y, por el otro, mantener o mejorar el tono de los músculos, que son, los principales órganos de dicho consumo. Está demostrado en innumerables estudios que las personas que caminan mantienen más fácilmente el peso a mediano y largo plazo.