17 de marzo 2013 - 10:40
Estres postvacacional: el dificil regreso
Después de las vacaciones suele costar mucho retomar el ritmo laboral y de los quehaceres domésticos. Si no se toman ciertos recaudos, el desborde de actividades puede provocar ciertos problemas de salud, con lo que se hace necesario consultar a un especialista.
estres postvacacional: el dificil regreso
El período de vacaciones es uno de los más esperados, para lograr el anhelado relax después de un intenso año de trabajo o estudio. Pero como todo, las vacaciones también se terminan y hay que volver a las obligaciones cotidianas, lo que puede generar algún trastorno que se conoce en el ámbito de la medicina como el "estrés postvacacional".

El regreso a la casa y las actividades diarias, puede ser tan triste, como alegre la huida hacia el destino elegido para el descanso. Ponerse al día es una de las que más asusta, llegando incluso a provocar cuadros de estrés que muchas veces requieren de la atención médica. Tiene que ver con la ansiedad de adelantarse mentalmente a lo que se viene, tanto en la oficina como en el hogar; puede provocar desde malestares físicos hasta síntomas depresivos.

El retorno a las obligaciones y responsabilidades laborales tras el merecido descanso anual, implica la vuelta de las tensiones, las órdenes de superiores o bien la responsabilidad adicional de ser quien carga con el peso del éxito sobre las espaldas. Son cuestiones que hacen complicado el regreso al ritmo diario, luego de los días de placer, relax y de distensión en algún centro vacacional.

Si no se toman ciertos recaudos, este regreso al trabajo puede desembocar en un estrés postvacacional y habrá que estar atentos, en este caso, a dolores de cabeza, taquicardia, alteraciones digestivas, inapetencia, opresión en el pecho, bajón anímico, cansancio, pesadez del cuerpo, además de angustia, depresión, falta de concentración o dificultad para conciliar el sueño.

El retorno a la rutina, ya sea laboral u hogareña, genera un quiebre mental y eso puede causar un agotamiento; es que el estrés postvacacional tiene que ver con la ansiedad de adelantarse mentalmente a lo que se viene, tanto en la oficina como en el hogar. Si los síntomas antes descriptos permanecen durante más de 14 días y no se puede "salir del bache", es el momento para recurrir a la consulta de un profesional médico.

Otra de las características que se reconocen en este período, es la "lentitud" cuando se retorna a la tiranía del reloj y la corbata. No es que uno esté menos ágil, sino que no nos damos cuenta en esas situaciones la rapidez que le imprime a las actividades. Cuando uno logra parar se da cuenta que vivía a un ritmo desorbitado y alocado.