01 de febrero 2015 - 00:00
Futura mamá: algunas señales para tener en cuenta
Durante la gestación del bebé surgen muchos miedos sobre los cuidados que se deben tener. En esta circunstancia suelen opinar amigos, familiares, y todo aquel que crea saber sobre el tema y al final, la madre no sabe qué hacer. ¿A qué hay que prestarle atención? Aquí, algunas pautas importantes para tener en cuenta a medida que avanza la gestación del bebé.
futura mama: algunas senales para tener en cuenta

Sin lugar a dudas se trata de uno de los momentos cruciales en la vida en general y de la mujer en particular y, a pesar que esto se repite desde el origen de los tiempos del Hombre sobre la tierra, la madre primeriza no deja de tener temores básicos, no importa cuál sea su cultura.

"Las causas que pueden hacer que un médico recomiende a una mamá que se quede en casa o en reposo son diversas. Los motivos más frecuentes cambian según el trimestre de la gestación", según explica el doctor Sergio Paikovsky (M.N. 90.447 M.P. 446.394), Subdirector médico de Obstetricia y Ginecología de la Fundación Hospitalaria.

Primer Trimestre: La causa más frecuente de reposo son las metrorragias del primer trimestre (pérdidas de sangre por vagina provenientes del útero) acompañadas o no de hematomas retrocoriales (acumulación de sangre detrás de lo que será la placenta) con necesidad no sólo de reposo absoluto sino de tomar medicación que evite contracciones uterinas, "fije el embarazo" y evite pérdidas de sangre como lo es la progesterona micronizada.

Otra causa en este trimestre es la presencia de malestar a nivel gastrointestinal con la aparición de vómitos que cuando son incoercibles (no evitables a pesar de la medicación) pueden llegar a la deshidratación y necesidad de internación por ello o para evitar llegar a ello, mediante el reposo.

Segundo trimestre: La causa más frecuente es la aparición de contracciones uterinas (amenaza de parto prematuro) con necesidad de estudios, reposo y medicación.

Tercer trimestre: Las mismas causas que en el segundo trimestre a las que se pueden sumar la aparición de complicaciones en la gestación como la diabetes o la hipertensión arterial gestacional.

En cualquiera de los tres trimestres pueden aparecer infecciones urinarias con necesidad de reposo por ser causantes de contracciones con riesgo de parto prematuro. Cuando las mismas afectan el riñón requieren internación con necesidad de antibióticos intravenosos.

Si a una mamá se le indica que debe permanecer en su casa, ¿qué debe hacer? Dependiendo de la causa que generó esa necesidad, se requerirá reposo absoluto o vida tranquila (es decir reposo aunque no absoluto) pero sí quizás reducción de actividades, mayor cantidad de horas de sueño, mayor cantidad de horas de reposo en cama. Algunas veces, requieren medicación específica (por ejemplo para las pérdidas, diabetes, hipertensión, infecciones, etc.).

Una vez que el bebé nació es posible que la mamá tenga que pasar un tiempo más con él en la clínica u hospital y con cuidados especiales, ¿en qué casos?

Si hubo un nacimiento prematuro con un bebé que requiere cuidados específicos.

Si está por mucho tiempo en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

Si el nacimiento es de término pero la mamá sufrió alguna complicación infecciosa postoperatoria en cesárea.

Si el neonato presenta alguna malformación y requiere cirugías seriadas.

Lo importante es poder disfrutar del embarazo, llevando un control adecuado de los médicos, que en cada instancia sabrán cómo proceder para poder cuidar y recibir al futuro integrante de la familia.

Por su parte el embarazo es la etapa más significativa. Este momento implica múltiples cambios en diferentes niveles y la piel es un aspecto importante a considerar, nos dice el doctor el doctor Leonardo Mezzabotta (MN 70.222), Jefe de Obstetricia del Sanatorio de los Arcos.

La futura mamá puede presentar alteraciones dérmicas que pueden en algunos casos obedecer a un proceso de carácter interno por acción de la actividad hormonal. Otros cambios pueden responder al estiramiento producido por el útero en crecimiento y también a los cambios en la vascularización. Si bien, no todas las mujeres pueden manifestar alteraciones cutáneas, la mayoría en algún momento puede presentar irritación, eczemas, manchas y sequedad.