En cambio las causas intrínsecas son orales y sistémicas. Usando métodos de espectrometría de masa y cromatografía gaseosa, se identifican varios compuestos sulfurados volátiles, causantes de putrefacción bacteriana oral, encontrados en el aire exhalado. La intensidad del mal aliento está asociada con el incremento de los niveles intraorales de estos compuestos.
Cuestión de aire
Suelen ser las condiciones menos frecuentes, pero afecciones del tracto respiratorio, tonsilitos, secreciones post nasales, anomalías craneofaciales y varios tipos de infecciones pulmonares como los abscesos anaeróbicos pulmonares, pulmonía necronizante y carcinomas en el tracto respiratorio. El síndrome de Sjögren, secuelas de una terapia radiante contra el cáncer o distintos medicamentos, etc., pueden provocar mal aliento.
El tema del mal aliento llega a formar obsesiones en muchas personas que, por ejemplo, se quejan de tener mal aliento cuando, en realidad no es así, pero están convencidas de lo contrario y esto llega a afectar su vida social.
El término 'halitofobia' ha sido aplicado a los pacientes que insisten en que tienen mal aliento sin ser diagnosticado por procedimientos de detección preestablecidos.
Contrariamente, algunas personas tienen mal aliento y están completamente inadvertidas de ello. Para determinar si la consulta del paciente es debida a causas intraorales, es necesaria una meticulosa historia médica y dental. Muchas condiciones sistémicas pueden ser las causas exclusivas o parciales del problema.
Los análisis que son usados pueden ser divididos en directos e indirectos. Los primeros incluyen hacer una determinación de sustancias conteniendo sulfuros odoríferos por halimetría o cromatografía gaseosa. Los métodos indirectos se usan para evaluar los productos producidos por microorganismos in vitro. La cromatografía gaseosa, permite la identificación y cuantificación de componentes individuales en la muestra de aire, aún cuando estén presentes niveles extremadamente bajos de concentración de gas y cuando existan productos aromatizados (desodorantes bucales) que puedan enmascararlo.
Existe en el mercado un detector industrial producido para la NASA ha sido adaptado para los gases asociados al mal olor. Existe también un método usado en la consulta que es utilizado para determinar la actividad de ciertos elementos que contribuyen al mal olor. Consiste en incubar muestras de saliva de placa bacteriana y lingual.
Los pacientes con mal olor de origen nasal o tonsilar (región de las amígdalas) pueden ser tratados por un otorrinolaringólogo, para lo cual utilizará un láser específico de dióxido de carbono y esté especializado en halitosis.
Los pacientes con diabetes mellitus no controlada pueden emitir aliento cetónico, causado por una disfunción metabólica conduciendo a la producción de acetonas y otras ketonas, por la diversidad de causas que ocasiona la enfermedad.
La halitosis es uno de los problemas de salud con mayores consecuencias sociales , porque quien lo sufre o cree sufrirlo, se aísla alejándose del resto, sin saber que, en la gran mayoría de los casos es absolutamente solucionable.