Siempre elegir los cortes magros. Limitar el consumo de comidas rápidas, las cocciones basadas en frituras, los dulces y los chocolates.
No agregar sal a los alimentos y no colocar el salero en la mesa.
Incorporar el hábito de hacer ejercicio físico por lo menos 30 minutos 5 veces por semana, mantener el peso corporal normal y por supuesto no fumar.
Además, es importante realizar controles con el médico de confianza, quien indicará en caso de considerarlo necesario los análisis de sangre para conocer los valores de colesterol, triglicéridos, glucemia, entre otros.
Es importante que conozcamos el valor de nuestra presión arterial y también la de nuestros hijos. No es infrecuente que se detecte hipertensión en los niños.
Estas medidas simples pueden disminuir mucho las posibilidades de tener enfermedad coronaria y nos permitirán vivir más y mejor, concluye el Dr. Ricardo Rey, del ICBA.