"Con este proyecto buscamos disminuir los embriones que se transfieren a la madre, seleccionando el que tenga la mayor probabilidad de éxito y así aumentar el porcentaje de certeza de embarazo a un 80%, y por lo que venimos viendo en nuestros resultados preliminares creemos que va a ser posible", afirmó Alejandra Bosch, directora del proyecto e investigadora de la Comisión de Investigaciones Científicas, dependiente del ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires (CIC).
Actualmente, el método utilizado para la elección de los embriones a transferir a nivel mundial es por su forma.
Durante cada práctica los laboratorios cuentan con cinco a diez embriones listos para transferir, se los observa con un microscopio y se evalúan a lo largo de los tres a cinco días de cultivo el número de células que lo componen, el aspecto, el tamaño, la forma, la integridad de los embriones y velocidad de crecimiento.
"Si bien estas metodologías han tenido éxito en la mejora de los porcentajes de embarazo y en la reducción de embarazos múltiples, su precisión sigue siendo baja", afirmó Bosch.