21 de septiembre 2014 - 00:00
Insomnio, ese jefe silencioso
A las responsabilidades cotidianas, se sumaron aspectos que incrementan el cansancio. De hecho, entre el celular presente en todas las actividades y las redes sociales, está comprobado que el ser humano duerme dos horas menos. Aquí algunas claves para combatir el insomnio.
insomnio, ese jefe silencioso

La gran cantidad de actividades que realizamos a diario hacen que permanezcamos más tiempo despiertos disminuyendo la duración promedio de sueño. Algunos trabajan más, otros, además, estudian y a eso se le suma que cuando llegamos a casa queremos sociabilizar y ver a nuestros amigos, pareja, leer, mirar la televisión, entrar a Facebook o Twitter durante largas horas o salir. También muchos se acuestan con el celular y chatean durante un tiempo prolongado logrando desvelarse. Según estudios actuales, los cambios de hábitos en la vida cotidiana generaron la disminución en la cantidad de sueño. Según el doctor Roberto Ré (director de RED SANAR y del Instituto Dr. Ré Salud Mental) "Esto tiene una implicancia directa en el ámbito de la salud, en tanto, está comprobado científicamente que múltiples enfermedades psicosomáticas son consecuencias de vulnerabilidades adquiridas por distrés (estrés negativo) y pérdida del sueño".

El sueño es una función vital, que no siempre es tenida en cuenta, actualmente, se encuentra desvalorizada y despreciada por las nuevas generaciones, que pretenden aumentar el tiempo de eficiencia en distintas áreas de la vida. Como seres humanos tenemos ciclos en nuestra vida, compuestos de fases diurnas y nocturnas, así como en la naturaleza vegetal las plantas realizan fotosíntesis durante el día utilizando la luz solar y por la noche descansan, nosotros debemos dormir durante la noche, reponer energías, y procesar metabolismos para estar lúcidos durante el día.

Una de las principales causas del insomnio es el estrés, del cual la persona no puede liberarse al momento de descansar, a su vez, la falta o perturbación del sueño es un factor agravante del distrés o causante del mismo. Por otro lado, el mal dormir se debe a la falta de actividades neuromusculares que no aportan el cansancio necesario para dormir bien. Otra causal del insomnio, que se ve muy a menudo en el consultorio, es el retraso de fases, la alteración de los ritmos cronobiológicos, en particular el síndrome conocido como fase retardada del dormir, es decir que la persona no duerme según su reloj biológico.

Cómo enfrentarlo:

1. Tener buen ánimo.

2. Tener un proyecto y misión significativa en la vida.

3. No acostarse hasta tener sueño.

4. Levantarse siempre a la misma hora.

5. No hacer siestas.

6. No dormir fuera de las horas establecidas.

7. Nada de alcohol, el alcohol es un excitador, como mínimo 2 horas antes de acostarse.

8. No tomar cafeína como mínimo 6 horas antes de acostarse.

 9. No fumar 2 o 3 horas antes de acostarse.

10. El ejercicio físico puede activar, suspenderlo 5 o 6 horas antes de acostarse.

11. Control del dormitorio, ni luz, ni ruido y temperatura agradable ente 17º y 18º C.

12. Colaciones antes de dormir que no tengan azúcar ni chocolate.

13. Evitar cenas copiosas, ricas en grasas.

14. Antes de meterse en la cama hacer siempre el mismo ritual, ponerse el pijama, lavarse los dientes, colocar el despertador, etc.

15. Si no se queda dormido antes de los 100 minutos, levantarse, salir del dormitorio y hacer una actividad previamente preparada que sea monótona y rutinaria, cuando el sueño regrese volver a la cama.

16. Si no se duerme en 10 minutos repetir el paso anterior.

17. Si se tiene problemas de interrupción del sueño repetir el paso anterior.