No es sorprendente pues, que a todos preocupe la memoria. Aunque algunos preferirían borrar selectivamente fragmentos de la misma, lo que está claro es que perder la memoria o no ser capaces de recordar algunas cosas o eventos son algunas de las primeras indicaciones que nos llevan a percibir que el cerebro está envejeciendo.
Por lo tanto, en una sociedad que está desplazando la pirámide poblacional hacia edades cada vez más avanzadas, el mantener por más tiempo una mente sana, incluyendo la memoria, sa cada vez más imperativo para el bienestar individual y social.
Desarrollo de la memoria
Cuando de hábitos se trata lo mejor es aprender a cambiar, para adaptarse a las necesidades diferentes que requieren las distintas etapas de la vida. Como no existe mejor mejor práctica que una buena teoría , los ejercicios mentales bien seleccionados y debidamente ejecutados incrementan el desarrollo de la memoria.
El ejercicio base para el desarrollo de la memoria es la concentración, el proceso a través del cual se selecciona algún estímulo del ambiente entre todos y se ignora todo lo demás.
Hay dos formas de concentración , la concentración externa ante el estímulo, o la interna por las propias motivaciones que dirigen la atención.
La respuesta de relajación es un paso intermedio entre una situación vivida y la concentración. Para iniciar la actividad deben descargarse ante las tensiones. Se nace con movimientos automáticos y algunos se automatizan incorrectamente.
La concentración controla el cuerpo con la mente para corregir los automatismos. En la fase preparatoria la mente predomina sobre el cuerpo mediante el desarrollo de la memoria.
Dirigir la concentración productivamente implica elegir y sostener objetivos valiosos. Una selección eficaz mejora la e ciencia administrando el tiempo, concentrarse en el error acelera cualquier desastre.
Hacer ejercicio físico ayuda a conservar la capacidad de memorizar y recordar. Disfrutar del aroma de las flores y de un sueño reparador, son otras herramientas naturales y placenteras para mejorar la retentiva, a todas las edades.
Para fortalecer la musculatura de la memoria, no hay que olvidar de practicar deporte, porque de esa manera ayuda a entrenarla.
Recientemente el hallazgo de unos investigadores del Instituto Tabú, de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, han descubierto que las personas que realizan ejercicio físico conservan mejor su memoria.
Mediante una resonancia magnética, han observado que la practica deportiva afecta positivamente una zona del hipocampo denominada “yrus dentado”, donde se inicia el declive de la retentiva asociado al envejecimiento a partir de los 30 años de edad.
El estudio se basa en investigaciones anteriores que daban al yrus dentado un papel importante en la pérdida de memoria por la edad. El siguiente paso es identificar que pautas son más beneficiosas para reducir la pérdida de memoria, para que los médicos puedan prescribir ejercicios específicos para tratar a personas que empiezan a perder la retentiva.
Otras investigaciones han comprobado que percibir durante el sueño un aroma familiar, como el de las rosas, puede ayudar a un cerebro dormido a recordar mejor las cosas aprendidas la noche anterior, contribuyendo a mejorar la memoria.
Tips
El lugar donde se estudia, lee o trabaja tiene que tener orden, buena luz, alejado de distracciones. Hacer ejercicio físico, ya que ejercitando el cuerpo oxigena las células del cerebro.
¿Y cómo se hace?
Cuando se está leyendo o estudiando, procurar hacerlo con imágenes, ya que la imaginación y el pensamiento están unidos. Esta técnica permite recordar sucesos o episodios de un determinado tema.
3 palabras en una tarjeta, elaboran algún esquema o hacen un pequeño resumen. Es importante revisar constantemente las notas para aumentar el número de fijaciones.
No apurarse
No pasar a la línea o párrafo siguiente si no se ha comprendido lo anterior. Ayuda a poner una marca al final cuando ya se ha comprendido. Es fácil y ayuda para memorizar.