Se ha podido comprobar cómo, a determinadas manifestaciones de colores, se corresponden determinados estados emocionales y físicos.
Tal evidencia se ha llegado a manifestar en los refranes y dichos populares, así como alguien que se siente alegre y optimista se suele decir que “ve la vida color de rosa” y al contrario, cuando las cosas no van como se desea se suele decir “lo ve todo negro”.
Esta definición se les puede ampliar a otros colores, como decir de tal persona que es “un personaje gris”, “está rojo de cólera” o lo puso “verde de ira”. Otros colores como “todo lo ve color de rosa”.
Efectos negativos de algunos tonos sobre el organismo como el blanco, se siente cansado, el amarillo produce agotamiento y genera demasiada actividad mental.
El anaranjado aumenta la ansiedad.