"Hasta el 50% de los casos de pérdida visual se pueden prevenir con una detección precoz y su correcto tratamiento", sostiene el doctor Robert Kaufer, director médico de la Clínica de Ojos Kaufer, en el marco del Día Mundial de la Visión que se conmemoró el jueves pasado y del Bastón Blanco (el próximo martes).
"Por medio de un examen visual adecuado, no sólo puede determinarse si existe algún defecto refractivo, como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, sino además detectar posibles anomalías que afectan la salud visual como las cataratas, el glaucoma, la degeneración macular y la retinopatía diabética", expresa Kaufer y agrega: "toda persona mayor de 50 años sin antecedentes de enfermedades oculares, debe realizarse un control oftalmológico anual. Hay enfermedades 'silenciosas' que pueden llevar a la ceguera si no son detectadas a tiempo".
Entre las causas de discapacidad visual, se pueden considerar:
Errores refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo): no permiten enfocar los rayos de luz sobre la retina correctamente; pueden ser corregidos con el uso de anteojos o cirugías refractivas.
Catarata: es la opacificación del cristalino (lente encargada de enfocar la luz en la retina) o pérdida de su transparencia. No permite enfocar con claridad los objetos de lejos y cerca; es la principal causa de ceguera reversible en el mundo.
Degeneración macular relacionada con la edad: consiste en un deterioro progresivo de la retina central denominada mácula. La mácula es la zona de la retina de mayor precisión visual. Es una de las principales causas de ceguera en los países occidentales; los controles periódicos son fundamentales.
Glaucoma: se produce un aumento de la presión ocular que produce un daño irreversible en el nervio óptico.
Retinopatía diabética: es una compilación ocular de la diabetes causada por el deterioro de los vasos sanguíneos que irrigan la retina produciendo una fuga de líquidos con la formación de hemorragias.