Con la llegada de los hijos el trabajo se multiplica, el tiempo que dispone la mujer para sí misma disminuye tremendamente o es casi nulo, se instala el temor a ser despedida del trabajo o relegada a un puesto de inferior, aparecen también la culpa por no sentirse una "buena" madre y dejar a sus hijos a cargo de otros varias horas por día; todo esto in uye en la vida de las mujeres. La energía necesaria para enfrentar la vida cotidiana se ve afectada, la sensación de bienestar y plenitud interior muchas veces queda relegada. Las mamás, por encima de todo, son mujeres con deseos propios. Pero, no sólo las estructuras deberían modi carse para que la maternidad deje de ser sancionada, de alguna manera, desde el mundo laboral, sino la actitud familiar, e incluso la social: llevar a cabo propuestas para que las mujeres logren conciliar lo personal, lo profesional y la maternidad, sin hacer malabarismo.
Tips
El trabajo fuera de casa, en muchos casos, es fuente de bienestar personal para la mujer, pero también genera un gran estrés a causa de la conciliación entre el mundo hogareño y el laboral.
14 semanas es la licencia mínima por maternidad establecida por la OIT, Organización Internacional del trabajo. En nuestro país, actualmente, se dan 12 semanas.
Las investigaciones afirman que las madres trabajadoras duermen menos horas, invierten muy poco tiempo en su cuidado personal y casi no disponen de tiempo libre.
La gran decisión
Muchas mujeres abandonan su carrera profesional, por no poder conciliar la vida hogareña con la laboral, sin confl ictos. Esta es una decisión muy difícil, no sólo por la reducción económica.
¿Para todos igual?
Se redujeron las diferencias respecto del acceso al trabajo entre hombres y mujeres, pero aún existen grandes desigualdades en salarios, puestos jerárquicos, flexibilización de las condiciones
laborales y en posponer el crecimiento profesional cuando tienen hijos.
Madre sola está siempre en estado de alerta
Las mamás que conviven solas con sus hijos, se ven mucho más afectadas. Estén divorciadas, sean solteras o viudas,están solas para la convivencia con los niños. Ellas sostienen el hogar económicamente y están solas para hacer frente a las necesidades de los hijos. Viven en permanente estado de alerta, con las consecuencias que esto implica. Simples cuestiones como unas líneas de fiebre o el período de vacaciones escolares, descalabran la organización diaria. Lamentablemente, por los mismos motivos, están expuestas a menores condiciones de trabajo o a relegar el desarrollo personal.
Una respuesta: "Finalmente, resulta pertinente instalar una instancia superadora, un nuevo modelo social en el que los aportes que las familias realizan a la sociedad con la crianza de los hijos y el cuidado de otros dependientes sea valorado. Se trata de reconocer los cuidados -tradicionalmente denominados "funciones maternas"- como un derecho social básico cuya satisfacción supone una responsabilidad social que debe ser compartida entre mujeres y hombres al interior del hogar, pero también entre el Estado, el mercado y la sociedad."
Las trabajadoras del sector privado tienen dos descansos diarios de media hora para amamantar a sus bebés, los primeros seis meses. En el ámbito público hay dos descansos, de una hora cada uno. Pero la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia hasta los dos años.