Gracias a la ingeniería genética y a la tecnología de ADN recombinante, se logró crear la molécula corifolitropina alfa que es una fusión de la FSH (hormona folículoestimulante urinaria humana) y una parte de la hCG (Gonadotrofina coriónica humana) que prolonga la duración del efecto de la FSH. Así, corifolitropina alfa facilita y agiliza el tratamiento de COS (en combinación con antagonistas de la GnRH para el desarrollo de múltiples folículos) ya que en lugar de administrarse una inyección diaria, se aplica esta nueva molécula que durante 7 días cumple su efecto sin necesidad de administrar otra inyección. Se estima que disminuye en alrededor de un 70% la cantidad de aplicaciones que deben realizarse las mujeres y para un ciclo de fertilización in vitro, el número bajaría de 35 a 10 aproximadamente.