05 de julio 2015 - 00:00
Monóxido de carbono, el enemigo silencioso
Con el invierno se eleva el riesgo de accidentes, que ocasiona la muerte de 200 argentinos por año. Contra cualquier especulación, el ciento por ciento de éstos son previsibles. Metrogas acerca una serie de consejos para evitar que sucedan.
Intoxicaciones por monóxido de carbono: recomendaciones para prevenir accidentes

El monóxido de carbono (CO) es un gas inodoro e incoloro, causante de las intoxicaciones más frecuentes y más difíciles de diagnosticar. Ante la llegada del invierno, es importante tomar precauciones para evitar las intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono. Metrogas, la distribuidora de gas natural más grande del país, brinda algunas recomendaciones al momento de cocinar, bañarse o calefaccionar el hogar, ya que vamos a estar utilizando alguna fuente de calor como calefón, hornallas u horno y estufas. Si la cantidad de oxígeno disponible es insuficiente, la combustión será incompleta y generará monóxido de carbono.

Generalmente se produce por un mal estado de las instalaciones, insuficiente ventilación o instalación de artefactos en lugares inadecuados. Aunque también se presentan casos por exposición a gases de escape del automotor y por inhalación de humo durante un incendio.

Según la Edición 2014 de la Guía de Prevención, Diagnóstico, Tratamiento y Vigilancia Epidemiológica de las Intoxicaciones por Monóxido de Carbono del Ministerio de Salud de la Nación, de acuerdo a los reportes del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS), cada año se registran en la Argentina cerca de 200 muertes por intoxicaciones con monóxido de carbono, sobre un total de aproximadamente 2500 casos. La mayoría de los casos son evitables, con medidas relativamente sencillas y conductas responsables.

Las intoxicaciones por Monóxido de Carbono (CO), para una mejor comprensión, las dividimos en cuatro formas clínicas:

Sobreaguda: Los síntomas de comienzo van a estar ausentes ya que el paciente muere en pocos minutos debido a que la concentración de CO en el ambiente va a ser muy elevada (1500 ppm -parte por millón- o más).

Aguda: Los síntomas de inicio van a ser cefalea, nauseas, vómitos, calambres, convulsiones, infarto de miocardio, daño hepático. Aquí la concentración de CO en el ambiente va a ser menor a 1400 ppm.

Subaguda: En ésta forma de presentación, el paciente va a estar expuesto al CO durante días y a menores concentraciones y los síntomas van a ser cefaleas, mareos, vómitos, alteración digestiva e irritabilidad, los que progresan a cuadros clínicos más complejos, dificultando al médico el diagnóstico de ésta intoxicación y llevando al paciente a que tenga secuelas en el tiempo.

Crónica: El síntoma cardinal va a ser la cefalea crónica que no mejora con analgésicos, trastornos de conducta, cansancio, insomnio, lo que hace que a las intoxicaciones crónicas se las conozca como 'una enfermedad simuladora', que hace mucho más difícil llegar a un diagnóstico correcto. Para mayor información: A través de metrogas.com.ar o en el 0-800-333-6427 o 4309-1000, de lunes a viernes.