Más específicamente, este año el objetivo de la campaña es hacer foco en el cumplimiento del derecho que tiene todo niño que fue recién nacido de alto riesgo a acceder, cuando sale del hospital, a programas especiales de seguimiento que establezcan un plan de tratamiento claro y preciso en comunicación con toda la familia.
Según estudios nacionales e internacionales, en el año 2010, el nacimiento prematuro no sólo fue la principal causa de mortalidad infantil, sino también la primera causa de discapacidades severas. Por ejemplo, los niños nacidos antes de la semana 37 pueden presentar con mayor frecuencia trastornos de la visión así como también se estima que tienen siete veces más probabilidades de presentar sordera.
Cuanto más pronto nace un bebé y cuanto menor sea su peso, mayor es la inmadurez de todos sus órganos y sistemas, por ende mayor el soporte e intervenciones de alta complejidad que debe garantizarse para disminuir el riesgo de muerte y evitar las complicaciones a largo plazo. La evidencia científica muestra que si un niño de muy bajo peso nace en un lugar seguro la probabilidad de tener secuelas es menor y, más aún, si ingresa en un programa de seguimiento hasta podrían ser mitigadas o anticipadas y tratadas.
Los programas de seguimiento están conformados por un equipo interdisciplinario de médicos con la finalidad de prevenir y atender los problemas de salud vinculados a la prematurez a corto o largo plazo, además de orientar y acompañar a las familias. Una de las responsabilidades de estos equipos es controlar y alertar sobre los riesgos, es decir, diagnosticar en forma temprana y precisa la ocurrencia o no de secuelas. Y es que los daños sufridos tempranamente podrían tener secuelas en los primeros años de vida, que a su vez podrían convertirse en discapacidades permanentes. Por tal motivo, la calidad de atención que se brinde, el vínculo con la familia y las condiciones biológicas con las que nacen y se desarrollan determinarán en qué medida y qué cantidad de bebés prematuros serán afectados.
Tip
La campaña Semana del Prematuro surgió como una iniciativa para instalar a la prematurez como problemática en la agenda pública del país así como al prematuro como ser social con necesidades especiales de atención en salud y educación.