Seleccionar un buen champú es fundamental para el cuidado del cabello. No sólo es cuestión de belleza, el 90 por ciento de los productos para el cabello contienen componentes que pueden producir efectos adversos en las personas y las estadísticas indican que alrededor del 20 por ciento de la población sufre de sensibilidad ante estos productos.
Existe una gran variedad en el mercado: aromatizados, para cabellos teñidos, para cabello ondulado, lacio, entre otros.
Según el Dr. Alejandro Chueco, (M.N. Nº: 78349) Director Médico de Injerto Capilar Argentina y Miembro de la Sociedad Internacional de Cirugía de Restauración del Cabello (ISHRS), "Los shampoos actúan básicamente sobre dos elementos: el cabello y el cuero cabelludo".
"El inconveniente, admite el especialista, es que muchas veces las sustancias que son beneficiosas sobre uno, pueden tener efectos perjudiciales sobre el otro. Es por eso que muchos shampoos que dejan el cabello brillante y sedoso pueden provocar irritaciones en el cuero cabelludo". O bien, puede suceder la situación inversa: no generan daños el cuero cabelludo pero tampoco dejan el pelo con la calidad pretendida.
Este proceso resultaría más fácil si los envases tuvieran la suficiente información en las etiquetas, lo cual no sucede en todos los casos. La mayoría informa sobre aromatizadores o bien, si contienen sustancias que les de color y perfume, pero no sobre su composición química. Dada esta circunstancia, la primera recomendación es desechar los productos que no informan lo necesario.
Por este motivo es importante prestar atención a las etiquetas a la hora de ir a comprar un shampoo y así, elegir la mejor alternativa para el cabello. Optar por el más adecuado implica conocer los distintos componentes y tener en cuenta las recomendaciones de los especialistas.
El nivel del PHEl pH de los productos de belleza es importantísimo para el bienestar de la piel, de lo contrario, podrían ocasionar problemas en el cabello y cuero cabelludo.
El cabello, como la piel, tienen una naturaleza ácida, siendo su pH 5.5, en condiciones normales.
Entonces, si el producto elegido contiene niveles altos puede llegar a eliminar los aceites naturales que están presentes en el cuero cabelludo, mejor conocidos como "sebo".
En conclusión, al igual que en los alimentos, es importante no tener una postura dispersa y mirar por encima la información concreta. Hay que aprender a leer las etiquetas y conocer los componentes químicos del shampoo elegido.
En caso de observar manifestaciones alérgicas o bien impactos negativos en la salud del cabello o del cuero cabelludo, es de suma relevancia suspenderlo y consultar con el profesional adecuado.