"Nosotros evaluamos la eficacia de los anticonceptivos con el denominado índice PER, que mide el fallo del método cada cien mujeres en un año”, detalló la médica ginecóloga Fabiana Sayegh y continuó “las pastillas tiene una probabilidad de fallo del 0,3 por ciento en un uso perfecto, pero esa cifra asciende a 8 por ciento cuando se mide el uso típico o real”.
Otra ventaja, según la especialista, es que la hormona que libera no es un estrógeno, presente en otros métodos como las pastillas o los inyectables y que puede causar efectos secundarios además de no ser compatible con la lactancia.
"Este método entonces es ideal durante el amamantamiento y también en mujeres que hayan tenido problemas derivados del uso de estrógenos”, indicó.
Sayegh también señaló que “el implante es una opción además cuando no puede colocarse un dispositivo intrauterino ya sea por deseo de la paciente, por su acción anovulatoria, por deformidad de la cavidad uterina por miomas o por el antecedente de una enfermedad pelviana inflamatoria previa” y “a diferencia de otros métodos de larga duración, no requiere de controles específicos durante los tres años”.
El implante -que se comercializa con el nombre de Implanon Nxt- tiene un valor aproximado de mil pesos y por el momento no está incluído en ninguno de los planes gratuitos de reproducción responsable.
El implante subcutáneo es utilizado actualmente por seis millones de mujeres en el mundo y ha tenido ensayos clínicos en más de 80 países