Es que una masa de tejido óseo, localizada desde la articulación hasta el hueso temporal, le impedía abrir la boca. "Sólo podía abrir su boca medio centímetro. No podía alimentarse bien, ni hablar bien", indicó el cirujano.
Marcos aseguró que en a partir de ese problema sólo comía "carne picada, muy chiquita, porque no podía masticar y encima después me dolía el estómago porque no digería bien nada".
El albañil asegura que la operación le "cambió la vida", ya que el primer día sólo ingirió líquidos, el segundo alimentos blandos y este miércoles por primera vez un bife que tardaba varias horas en triturarlo.
Ahora, Marcos sigue trabajando y tendrá que volver al hospital en unos días para recibir una prótesis dental. Con respecto a la operación, que demandó siete horas de trabajo, el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Colilla, aseguró que se trata de "el único antecedente de una cirugía de este tipo en la Provincia".
"Es un caso extraño y la prótesis es muy cara. Pudimos gestionarla, y damos las gracias por eso al ministerio de Desarrollo Social de la Nación", añadió el ministro. La cirugía consistió en remover la masa anquilósica y reemplazar ambas articulaciones con la prótesis. Participaron de la operación dos equipos del Servicio de Odontología y Cirugía Maxilofacial, a cargo de Eduardo Díaz y Jorge Karklins, además colaboraron Gustavo Takeda y Damián Palermo, todos del hospital provincial Gandulfo.
La prótesis se fabrica en Estados Unidos y tiene un costo de 100 mil pesos. Su función es reemplazar la articulación temporomandibular para permitir restablecer las funciones de la mandíbula. El paciente debe continuar con tratamientos de rehabilitación, como ejercicios de apertura y cierre de la boca hasta lograr el punto máximo posible en su recuperación.