Habitualmente, el término "grasas" tiene una connotación negativa, por su fama de perjudicial para el organismo. Sin embargo, existen distintos tipos de grasas que se clasifican según su estructura química y sus efectos para la salud: Saturadas, Insaturadas y Trans. La Licenciada. Adriana Immerso, nutricionista, brinda consejos para su consumo adecuado:
En los adultos sedentarios, las grasas deben aportar un 30 por ciento del consumo energético diario y un 35 por ciento en los que llevan una vida activa. En el caso de las personas obesas, la Lic. Immerso recomienda seleccionar cuidadosamente los alimentos ricos en grasas Monoinsaturadas y Poliinsaturadas provenientes de carnes magras como vaca, pollo y pescados de aguas frías, mariscos, lácteos descremados y sólo 2 cucharadas de aceite de oliva, maíz o girasol al día para condimentar. Asimismo, destaca la importancia de reducir al máximo los amasados de pastelería, fiambres, embutidos y productos de copetín.