Dejarse llevar por esa oleada increíble de la vida que irrumpe en su cuerpo y hacer lo que la naturaleza le ha enseñado. Para eso necesitará confiar en el entorno, en el ambiente, y desconectar parte de su racionalidad para reconectar todo su instinto que le indica qué es lo mejor. Esto no se contrapone con los avances científicos.
Es cierto, en un parto puede haber dificultades, pero la amorosidad y el respeto por el momento transitado no invalidan a la ciencia y a sus avances. En ese momento trascendente, ellos están ahí, asistiendo e interviniendo con las maniobras pertinentes en caso de que surgiera alguna complicación.
Pero muchos médicos, hospitales y clínicas privadas se sienten cuestionados y se niegan a este nuevo modelo del nacimiento seguro, desoyendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (recomendaciones en el recuadro). Por suerte muchos otros están alineados con esta Ley, asisten y controlan el desarrollo natural de un proceso fisiológico normal, e intervienen de ser necesario.
Las practicas innecesarias como costumbre, terminaron por naturalizarse: mantener a la mujer acostada, rasurarla, realizar enemas, episiotomías por rutina, medicación para acelerar el parto (goteo) sin respetar los tiempos reales de la naturaleza, que muchas veces termina afectando al bebé y entonces es necesaria una cesárea que podría haberse evitado. Así, muchas mujeres creen que, como otras mujeres cercanas atravesaron similares intervenciones, eso es lo normal, que así debe ser, cuando en realidad, muchas de esas prácticas son necesarias en caso de presentarse inconvenientes.
El parto respetado o humanizado es aquel en el que los protagonistas son los papás y los hijos, los médicos y parteras asisten y controlan un proceso natural, el parto no es una enfermedad; es el parto en el que se respetan los tiempos naturales cuando no existe una situación de riesgo, es decir, cuando no se interviene con prácticas que deberían ser excepcionales; son aquellos partos en los que se respetan los pedidos de las mujeres o de la pareja, sobre cómo, dónde y acompañada por quien atravesar ese proceso; en los partos humanizados se respeta la intimidad; se favorece y se apoya la libertad de movimiento y la elección de posiciones de la mujer en el trabajo de parto y en el parto; en el parto humanizado se fomenta el vínculo entre la mamá o la pareja y los profesionales que controlen y asistan el parto; en los partos respetados se cuida el contacto y vínculo inmediato de la madre con el recién nacido, de hecho muchas de las prácticas rutinarias que se le hacen al bebé pueden realizarse mientras el bebé está sobre el pecho de su mamá.
Cómo debe ser
El ambiente adecuado para un parto respetado es sencillo y económico. Se trata de amorosidad, respeto y de que los profesionales de la salud acepten un modelo más humanitario.
Una posibilidad
El parto respetado no necesariamente tiene que ser en un domicilio, sí podría ser la única manera de atender un parto en todas las instituciones médicas del país, públicas y privadas.