Hugo Fainboim, jefe del Servicio de Hepatología del Hospital de Enfermedades Infecciosas Francisco Muñiz, sostuvo en una reunión médica sobre hepatitis realizada en la jornada, que “cambió radicalmente el paradigma del tratamiento de la hepatitis C”.
Fainboim indicó que ese cambio obedece “sobre todo a partir del advenimiento de alternativas terapéuticas que atacan directamente al virus alojado en las células del hígado, aumentando así las tasas de curación”, pero dijo que “hay que llegar al diagnóstico".
Cáncer hepático
El virus de la hepatitis C es responsable de la mayoría de los casos de cáncer hepático en el mundo occidental y es la primera causa de trasplante de hígado en el mundo. Adrián Gadano, jefe del Servicio de Hepatología del Hospital Italiano de Buenos Aires y ex presidente de la Sociedad Argentina de Trasplante, coincidió en que “con la existencia de drogas que cambian el esquema de tratamiento para el manejo de la hepatitis C, se logra curar hasta el 80 por ciento de los casos”.
Gadano añadió que ese tipo de hepatitis “es la enfermedad crónica transmitida por sangre más común y está cinco veces más diseminada que la infección por VIH, pero sus síntomas son inespecíficos o inexistentes en la mayoría de los pacientes”.
La curación de la infección por hepatitis C es factible, ya que el virus no se aloja en el núcleo de la célula, como sucede, por ejemplo, con el VIH y el virus de hepatitis B, sino que lo hace en el citoplasma de la célula hepática.
Pero Gadano, indicó que “al ser una enfermedad tratable y curable en muchos de los casos, se vuelve indispensable poner particular énfasis en la solicitud de un examen de detección de hepatitis C, para lo cual tenemos que trabajar más en conjunto con los médicos clínicos y aumentar la concientización acerca de esa necesidad.