21 de junio 2015 - 00:00
Problemas auditivos, el karma de los niños
Informarse respecto de algunas señales que refieren a los sonidos o a su limitación, resulta el mejor modo preventivo de este mal oculto y, paradójicamente, desarrollado en silencio. Aquí una guía para considerar durante las distintas etapas evolutivas de los más pequeños.
problemas auditivos, el karma de los ninos

Generalmente, los niños que padecen una pérdida auditiva compensan la falta de audición prestándole más atención a otras señales de su entorno, como por ejemplo, los cambios en la luz y/o aire cuando se abre o cierra una puerta o la vibración del piso, por lo que sus respuestas parecen normales y resulta difícil detectar la pérdida auditiva.

Así lo explicó Alicia Zubizarreta, fonoaudióloga y asesora audiológica de Widex Argentina, quien destacó que "los padres saben aproximadamente a qué edad el menor aprende a sentarse y/o a caminar solo; pero, una gran parte de ellos no tienen información sobre el desarrollo del oído, cuya integridad va a influir contundentemente en la adquisición normal del habla".

Si bien cada niño se desarrolla de un modo distinto y con un ritmo propio, se pueden definir ciertas etapas de la evolución "normal" de la audición y así observar, si el niño hace progresos de un modo natural a través de las distintas fases, además de poner atención en si el niño puede pararse sin ayuda a una edad determinada.

Etapas importantes en el desarrollo de la audición:

e El estímulo prenatal: El feto es capaz de oír a partir de la semana 20 de gestación. Esta audición es rudimentaria e irá desarrollándose y madurando en el transcurso del embarazo. Puede oír sonidos procedentes de fuera del cuerpo de la madre y oye mucho mejor los sonidos de baja frecuencia que los de alta frecuencia.

e 0-4 meses: Se sobresalta con los sonidos repentinos o fuertes. Empieza a poder localizar los sonidos con los ojos o moviendo la cabeza. Se calla o se sonríe cuando le hablan.

e 3-6 meses: Se interesa por distintos sonidos. Experimenta haciendo sonidos él mismo. Parece reconocer voces de su familia. Responde a los cambios en el tono de voz.

e 6-12 meses: Balbucea. Empieza a entender palabras simples como "mamá" y "chau". Empieza a seguir instrucciones sencillas. Imita distintos sonidos del habla.

e 12-18 meses: Empieza a formar palabras con los balbuceos. Puede utilizar, aproximadamente, 20 palabras y entiende unas 50. A los dos años puede decir frases sencillas con un vocabulario de 200-300 palabras. Disfruta cuando le leen historias y puede identificar y nombrar muchas de las imágenes que ve en un libro de cuentos.

e 3-4 años: Utiliza palabras y frases para expresar sus necesidades y sentimientos y hace preguntas. El vocabulario, la pronunciación y la habilidad de entender mejoran mucho durante estos años.

A todos los recién nacidos, gracias a la implementación de la Ley 25.415, se les debe realizar una prueba de audición al momento de su nacimiento, pero puede pasar que la pérdida auditiva se manifieste en las etapas posteriores del crecimiento del niño. Por lo tanto, es importante que los padres o tutores tengan especial atención a la habilidad de oír del infante y conozcan cuáles son los signos que podrían indicar que tiene un problema auditivo.

Signos, destinados a los padres, para detectar problemas auditivos en el niño:

e No se sobresalta con los sonidos bruscos o fuertes.
e Tiene dificultades para localizar las fuentes de sonidos. Normalmente, los niños con audición normal lo hacen desde los 56 meses de edad.
e Se toca los oídos con reiteración. Si es así, esto puede indicar una infección en el oído. e No responde a su nombre a la edad aproximada de 6 meses.
e Pregunta con mucha frecuencia ¿qué? cuando alguien lo llama.
e Los balbuceos no son sonidos del habla reconocibles y no emite palabras durante el segundo año de vida.
e No responde a órdenes simples, como por ejemplo "tráele el libro a papá" a una edad de aproximadamente 1 año.
e Necesita generalmente niveles de sonido más altos para escuchar la televisión.