También se han planteado interrogantes sobre la seguridad de la técnica, no solo para el bebé que resulte del óvulo, pero también para sus descendientes.
En junio, un influyente grupo británico de bioética concluyó que podría ser ético usar la tecnología si se demostrase que fuese segura y efectiva. Un panel de expertos en Gran Bretaña dijo en 2011 que no había pruebas de que la tecnología fuese insegura pero solicitó más estudios.
Laurie Zoloth, experta en bioética en la Universidad Northwestern en Evanston, Illinois, dijo en una entrevista que los problemas de seguridad podrían no manifestarse durante varias generaciones. Manifestó confianza de que Estados Unidos siga el ejemplo británico de sostener una amplia discusión sobre dicha tecnología.
Mientras el tipo de enfermedades que busca combatir puede ser terrible, ‘quizás este no sea el mejor método para hacerles frente‘, afirmó.
Durante los últimos años, los científicos han reportado que dichos experimentos produjeron monos saludables y que las pruebas en los óvulos humanos mostraban resultados alentadores. Los científicos de Oregón reportaron el miércoles que han producido aproximadamente una docena de embriones humanos y que hallaron que la técnica es altamente efectiva para remplazar ADN.