02 de junio 2013 - 08:00
Puericultura: para que la llegada al mundo sea más amena
Durante el embarazo, el bebé tiene desarrolladas capacidades sensitivas en conjunto con la madre, lo que genera que uno sienta lo que le pasa al otro. Por eso, tras el nacimiento es importante mantener esa sensación de apego con la madre o con otra persona que lo haga sentir seguro en un momento crucial de todo recién nacido.
puericultura: para que la llegada al mundo sea mas amena
"Los bebés durante el embarazo tienen desarrolladas capacidades sensitivas en conjunto con la madre, lo que genera que uno sienta lo que le pasa al otro", afirma María José Maciel, técnica en puericultura, quien se encarga de trabajar en los meses previos y posteriores del embarazo para crear un vínculo sano entre madre e hijo.

Si bien muchos asocian la puericultura a la enseñanza de la lactancia, también hay que "tener en cuenta que el primer contacto que se establece entre ambos es fundamental, ya que el bebé llega en una situación de pura vulnerabilidad al mundo y es ahí donde la mamá le brinda todo su amor y cariño para hacer que su llegada al mundo sea mucho más amena. Y nuestra tarea es hacer que dicho trato se genere de manera natural".

Cuestiones básicas

Maciel lleva trabajando muchos años con embarazos y uno de los principales problemas de estos tiempos es que "las mujeres en muchas ocasiones llegan a nosotros a consultarnos cuestiones básicas que denotan cierta ignorancia en algunos temas. Hoy en día, por culpa del ritmo de vida que llevamos hace que las madres tengan, en ciertas ocasiones, que vivir su embarazo en soledad y sin ayuda de nadie. Por eso es importante que puedan acercarse a profesionales como nosotros que nos encargamos de sanear cualquier tipo de duda que tengan y además las ayudamos tanto física como psicológicamente a llevar adelante un proceso que, si bien es lo más lindo que a una madre le puede pasar, también genera una revolución hormonal importante".

Según la experta, el primer contacto entre el bebé y la madre es fundamental: "Se establece lo que se conoce como relación de apego entre ambos, a raíz de la cual dejan de ser dos cuerpos separados para conformarse en unidad. Es una relación de simbiosis que genera una dependencia mutua total. Por esto, siempre es recomendable que ni bien nazcan los bebés, antes de que los lleven a lavarlos, pesarlos y demás, primero tengan un trato inicial con la madre. Porque tienen muy desarrollados el poder del olfato, por lo que ellos saben que están apoyados sobre el pecho de la madre, y eso les brinda seguridad y amor".

En muchos casos, la madre puede abandonar a su hijo, por esto hay algunas recomendaciones a tener en cuenta: "siempre haya un adulto encargado de poder estar atento a las necesidades de ese angelito. Lo recomendable es que sea la misma persona y no que se vayan rotando, porque en ese caso se dificulta el poder generar la relación de apego. Si bien el contacto con la madre es importante, otra persona puede cumplir dicho rol siempre y cuando sea con dedicación pero sobre todo con mucho amor".

En casos de adopción, las demoras de la Justicia hacen que no se puedan generar lazos entre los nuevos padres y el bebé, ya que "los trámites burocráticos que deben llevarse a cabo hacen que los tiempos de resolución sean muy lentos. Por lo que el contacto entre ellos puede darse cuando el bebé ya tiene bastantes meses de gestación, y ya ha ido generando lazos de conexión con otra persona".

En dichos casos, existen hogares conocidos como familias de tránsito, que le brindan asistencia al recién nacido: "Estas familias están dedicadas a albergar a los bebés en sus primeros meses y darles toda la contención y el amor que necesitan, mientras se les consiguen padres que puedan adoptarlos. Es una tarea de afecto inconmensurable lo que hacen estas personas y muestran el don de gente que poseen".

Existe el mito que dice que la madre adoptiva no puede amamantar a su hijo, pero tal como confirma Maciel es falso: "Todas las mujeres son capaces de producir leche materna, mediante la ingesta de ciertas sustancias y a través de un suplemento que se les coloca en la teta, el bebé mediante la succión produce la leche que el cuerpo necesita. La unión entre la madre adoptiva y el bebé puede darse de manera natural". En caso de querer contactarse con esta profesional, su email de contacto es macielmj@ya hoo.com.ar. Ella se encargará de contestar cualquier tipo de consulta, y de brindarles asistencia durante su embarazo.

Una buena alimentación no hará mejor a la leche materna


Otro mito popular habla de la importancia del comer sano para generar leche materna de buena calidad, pero no es del todo cierto, según la técnica en puericultura María José Maciel: "La leche que la madre le da a su hijo siempre es de la mejor calidad posible. Sobre todo porque tiene proteínas y vitaminas que el bebé necesita en sus primeros meses. El comer comidas rápidas y poco sanas no hará que varíe las propiedades de la leche, pero sí irá en detrimento de la salud de la madre. Es por eso que las recomendaciones nutricionales van relacionadas a la madre, además porque amamantar supone un esfuerzo muy importante de parte del cuerpo, el cual tiene que ser suplido por abundante comida natural y mucha cantidad de agua".

Existen opiniones encontradas acerca de cuál es la edad suficiente para dejar de amamantar al bebé, pero según la especialista, esto puede variar en cada uno de los casos: "Hasta los 6 meses la necesidad de amamantar es imperiosa y fundamental en la nutrición del recién nacido. A partir del año, en primer lugar de importancia debe estar el comer y en segundo lugar el tomar la teta. Si bien la Organización Mundial de la Salud dice que hasta los 2 años y medio el niño puede ser amamantado, yo considero que eso depende de cada caso en particular. Porque se pone en juego la relación entre el bebé y la madre. Por ejemplo, si la mamá trabaja todo el día y no tiene la posibilidad de pasar mucho tiempo con su hijo, puede sentir tener un momento de encuentro y conexión con su hijo a la hora de dar la leche. En estos casos, la importancia es más psicológica y afectiva que nutricional".

Por otra parte, los padres deben tener un rol de guardianes durante el embarazo porque, según explica la profesional "la mamá y el bebé están tan ensimismados en su relación, que tienen que tener una protección externa que ayude a no alterar ese vínculo. El padre tiene que hacer el rol de malo y poner ciertos límites a familiares, amigos y otras personas que puedan llegar a interferir y obstaculizar el proceso de aprendizaje que es el ser padre", finaliza.