“Si bien lo primero que se observa son conductas como lavarse repetidamente las manos, siempre preexiste una alteración de las ideas que no se presenta de manera evidente. Se trata de reproches y autorreproches que el sujeto piensa sobre algunas conductas que tuvo en su infancia”, explicó.
La profesional aclaró que “experiencias sexuales infantiles que todo ser humano tiene, sientan
las bases de una forma particular de neurosis que lleva a lo que hoy se conoce como TOC”. “Estas experiencias se van a tramitar de acuerdo al tipo de defensas psíquicas que el sujeto tenga”, aseguró, para remarcar que “van a producir autorreproches de acuerdo a la forma en que fueron sentidas, ya que no todas las personas las sienten de la misma manera”.
En la resolución de conflicto y su posterior derivación hacia una neurosis obsesiva, tienen prevalencia las fantasías que se forman a través del tiempo.
La doctora Snaidman consideró que “estas experiencias infantiles implican la curiosidad por lo sexual típica en los niños, observada por los adultos en juegos como el del doctor”.
Es común que los niños y niñas pequeños sientan avidez por saber acerca de las diferencias sexuales e investiguen y se trata de una etapa normal del desarrollo, según explican los especialistas, por lo que recomiendan que los padres no se preocupen, por ejemplo, cuando las nenas desnudan a sus muñecas.
Para la profesional consultada, “existen experiencias sexuales traumáticas, como puede ser el caso de ver o escuchar a los padres teniendo relaciones, lo que debe siempre evitarse”. Es que, aclaró, “los juegos infantiles normales se distorsionan con estas experiencias traumáticas y la combinación de ambos pueden constituir autorreproches y síntomas que progresen hacia una neurosis obsesiva, es decir, un TOC”.
Pese a que suele decirse que se trata de un trastorno bastante resistente a los tratamientos, la doctora Snaidman recomendó la consulta con un profesional idóneo, ya que la terapia psicológica puede brindar un importante alivio al sujeto, aunque -resaltó- “hay veces que ésta debe combinarse con medicación”.
Tips:
Las obsesiones del TOC quedan dentro del ámbito del pensamiento e incluyen: temores injustificados que aparecen de manera recurrente, pensamientos prohibidos, escrupulosidad y rituales que los llevan a determinadas conductas, como rezar.
Si bien puede afectar tanto a varones como a mujeres, habría una mayor incidencia de TOC en el sexo masculino. Las primeras manifestaciones obsesivas suelen aparecer a los siete u ocho años, aunque no siempre progresan hacia la enfermedad.
UNA ENFERMEDAD QUE SE PUEDE Y DEBE TRATAR
La Psiquiatría actual considera eficaces para el tratamiento del TOC algunos antidepresivos que actúan sobre la recaptación de serotonina. Sin embargo, recomiendan que éste vaya siempre acompañado por algún tipo de terapia psicológica.
La investigación infantil sobre lo sexual es algo normal en las primeras etapas del desarrollo. Los niños y niñas suelen desplegar esta curiosidad a través del juego, el medio más saludable que tienen para hallar las respuestas a aquello que les preocupa.
Expertos que estudiaron el trabajo del escritor Charles Dickens revelaron que este verdadero maestro de la literatura inglesa, que retrató la sociedad victoriana como nadie, habría padecido TOC, aunque, aseguran, en una forma bastante leve.
Por lo general, cuando una persona es excesivamente limpia u ordenada, se cree que éstas características son parte de su personalidad. Recién cuando esto comienza a molestarle al sujeto o a su entorno, se realiza la consulta profesional