01 de marzo 2015 - 00:00
Ronquido, ese sonido que no deja dormir a los demás
Más que un inconveniente para la convivencia nocturna, el hecho inmanejable de roncar puede constituir un síntoma de posibles enfermedades de origen coronario, pulmonar o múltiple, y afecta, en general, a aquellos con sobrepeso o hipertensión, pero no son las únicas enfermedades.
ronquido, ese sonido que no deja dormir a los demas

Cuando dormimos, los músculos y tejidos de la faringe se relajan, produciendo un estrechamiento de las vías respiratorias. En ocasiones, al reducirse ese espacio, el aire que se inspira roza las partes blandas del paladar y la úvula (campanilla) haciéndolos vibrar. Ese movimiento trémulo es la causa que genera el sonido del ronquido.

Según explica el médico español Carlos Ramírez, especialista otorrinolaringólogo, hay casos extremos en los que las vías respiratorias se cierran de tal forma que impiden el paso del aire hacia los pulmones durante unos segundos.

Ese colapso momentáneo se conoce como apnea. Cuando se repite muchas veces a lo largo de la noche, el afectado se despierta constantemente y, por tanto, no descansa bien. Pero lo peor es que este síndrome deriva frecuentemente en patologías como hipertensión o problemas cardiovasculares provoca una sobrecarga del trabajo cardiaco y supone un riesgo, como fumar o el alcohol, que te puede provocar un infarto, advierte el doctor Ramírez.

Por tanto, si sospecha que puede sufrir apnea, acuda al médico cuanto antes para evitar complicaciones mayores.

El ronquido es un problema que afecta al 25 % de los adultos. Es más frecuente en el sexo masculino y en personas con sobrepeso. Es común que el hombre comience a roncar alrededor de los 30 años y la mujer durante la menopausia.

Causas del problema

Ocurre cuando hay un libre impedimento al libre flujo de aire por las vías respiratorias superiores. La encrucijada orofaríngea, donde se encuentra la lengua, parte alta de garganta, úvula y paladar blando es una zona fácilmente colapsable. El ronquido se produce cuando estas estructuras contactan y vibran durante la respiración.

Cuando una persona ronca puede ser por:

Un pobre tono muscular en la lengua y garganta. En excesivo relajamiento muscular que puede ocurrir por alcohol u otras drogas, o en el sueño profundo la lengua cae hacia atrás invadiendo la faringe y produciendo obstrucción a flujo de aire.

Tejido redundante ("carne crecida") en la garganta. Casos de niños con grandes amígdalas o adenoides y personas obesas

Paladar blando y / o úvulas grandes que caen hacia la garganta estrechando el espacio orofaríngeo. Como además sufren un balanceo durante la respiración actúan como una válvula ruidosa

Obstrucción nasal, aquí se requiere un mayor esfuerzo para respirar, lo que crea un mayor vacío en orofaringe acentuándose el colapso de los tejidos redundantes.

Pero no es menos importante señalar como causa de los ronquidos hábitos tales como cenar abundantemente e ir a dormir de inmediato, beber en exceso y ser fumador, los que, a su vez derivarán también en enfermedades como hipertensión o afecciones cardiovasculares y aún afecciones arteriales por acumulación de grasas en las arterias afectando al resto del organismo en lo que puede definirse como un efecto de demolición.

¿Debe preocupar?

Tanto desde el punto de vista social, porque puede ser causa de problemas en el entorno familiar, como desde el punto de vista médico. Altera el patrón del sueño y priva al roncador de un adecuado descanso: Cuando el ronquido es severo puede causar importantes trastornos de salud, como podemos ver en la apnea obstructiva en el sueño.

Cuando es leve o solo ocasional hay una serie de medidas que pueden ayudar: Es importante adoptar una actitud saludable con ejercicio físico que mejore el tono muscular y ayude a perder peso, evitar tranquilizantes, pastillas para dormir y los antihistamínicos con efectos sedantes, evitar la ingesta de alcohol y las comidas copiosas por lo menos las tres horas antes de irse a la cama; establecer un patrón regular de sueños; procurar no dormir boca arriba, pues en esta posición el ronquido es más intenso; y subir ligeramente la cabecera de la cama.