Precisó que es necesario “desarrollar políticas de salud simples y económicas para abordar esta epidemia de hipertensión arterial”.
Díaz, director de Estudios Clínicos Latinoamérica y del Instituto Cardiovascular de Rosario, concretó que puede hacerse a través de una medicación que “está al alcance” y trabajando sobre el estilo de vida que tiene hoy la sociedad actual.
El especialista señaló en que la mayoría de las personas que padecen esta enfermedad no lo sabe, y cuando conoce este hecho se trata, pero no están controladas, “probablemente porque reciben un tratamiento inadecuado”.
El estudio incluyó 153.996 adultos, de 35 a 70 años, de 628 comunidades rurales y urbanas de 3 países de altos ingresos, 10 de medianos ingresos y 4 de bajos ingresos.
El 40,7 por ciento de los participantes padecía de hipertensión arterial, y de ellos el 46,4 por ciento eran conscientes del diagnóstico, el 40,6 por ciento estaban en tratamiento farmacológico y en el 13,1 la presión arterial estaba controlada.
Estos resultados se observaron en la mayoría de los países, en distintos niveles socioeconómicos, aunque el tratamiento y el control son notablemente más deficitarios en los países de bajos ingresos, asegura el estudio.