Los resultados de ese estudio que abarcó a 2940 chicos y que se extrapoló a toda la población infantil demostró que con hábitos saludables y la promoción del consumo de agua desde la niñez se evitó el 31 por ciento de casos de sobrepeso futuros.
Edgardo Ridner, presidente de la SAN, sostuvo que “debemos lograr que tanto los profesionales como la comunidad en general comiencen a considerar los hábitos de hidratación como una parte fundamental de los planes de alimentación saludable”.
‘El consumo de agua pura produce un efecto de regulación del peso porque promueve la saciedad que se traduce en una reducción en la ingesta de calorías de las comidas durante el día”, puntualizó.
En ese orden, aconsejó que “el agua sea la primera opción por encima de bebidas infusiones azucaradas, cuyo aporte calórico es elevado y carecen de valor nutricional”.
Ridner estimó que “las escuelas son el escenario ideal para poner en marcha programas que fomenten mejorar los hábitos alimenticios y de hidratación, sobre todo porque la prevalencia del sobrepeso en la niñez aumentó notablemente en los últimos años”