Por otra parte, lo que sucede en muchos casos es que las personas acuden a una consulta por depresión sin recordar ningún episodio significativo de euforia o hiperactividad, síntomas de ansiedad o dificultades en la regulación emocional.
Esto se explica a partir del abuso de sustancias o alcohol o una diversidad de sintomatología. En este punto se debe señalar que si la enfermedad maníaco-depresiva se presenta acompañada de otros trastornos, tales como trastornos de ansiedad, de personalidad o de alimentación, entre otros, es necesario un riguroso diagnóstico para poder determinar la estrategia terapéutica adecuada.
“Esta es la razón por la cual muchos pacientes tardan aproximadamente 8 años en ser diagnosticados y tratados adecuadamente, dado que los manuales clásicos de diagnóstico, aún en discusión, no incluyen algunos indicadores clínicos que hacen pensar que dichos pacientes podrían estar incluidos en el espectro del trastorno bipolar, ya que presentan manifestaciones clínicas diferentes a las consideradas categóricas”, indica la Dra. Poulisis, quien brindará la charla a la comunidad en el Auditorio de la Fundación Diagnóstico Maipú.
En lo que refiere al tratamiento, incluye la información sobre la enfermedad y el cumplimiento del tratamiento farmacológico. Además, implica la regulación de hábitos y el entrenamiento para prevenir recaídas y fundamentalmente para lograr la recuperación funcional del paciente en las etapas de estabilidad y mantenimiento donde sentirse bien es una tentación para abandonar el tratamiento emprendido.
Los pacientes y sus familias necesitan acompañamiento y estrategias para sostener la mejoría, prevenir recaídas y recuperar su vida cotidiana, aprendiendo a manejar las situaciones de estrés o la desregulación de hábitos, así como la necesidad de mantener la medicación a pesar de sentirse estables.
Resulta indispensable la inclusión de la familia y la red social no sólo en la etapa aguda y en las fases diagnósticas o en etapas de crisis, sino también en el acompañamiento permanente para poder entender que ésta es una enfermedad crónica y que la estabilidad y la recuperación funcional requieren del cumplimiento de un tratamiento global a largo plazo.
Tips
La naturaleza prolongada del trastorno bipolar requiere de un cuidado y seguimiento regular de los pacientes a lo largo de su vida, que va más allá de los tratamientos farmacológicos y psicológicos e impone la necesidad de herramientas para ayudarlos a recuperar no sólo la estabilidad anímica, sino también su capacidad funcional.
Junto a la familia
El desafío que presenta el trastorno bipolar es poder realizar un tratamiento personalizado, ayudar a los pacientes y a sus familias a mantener la continuidad de las estrategias terapéuticas y recuperar la capacidad funcional.