En una travesía que arranca este jueves, el andinista Daniel Beneyt hará su primer ascenso de montaña con un fin solidario, y será nada más y nada menos que para ayudar a los chicos con cáncer.
Es que Daniel tiene una enorme experiencia en ascensos (entre los que se cuentan el Volcán Lanin y el Cerro Champaqui), pero sintió que le estaba faltando algo que trascendiera el sólo hecho de la satisfacción de escalar.
Ese sentimiento lo atrapó, por primera vez, cuando llegó a la cima de un cerro en Mendoza. Allí a 5100 metros de altura, se acordó de su amigo y hermano de la vida Carlos, a quien a los 18 años le diagnosticaron cáncer y con mucha lucha y tratamientos pudo salir adelante.
Entonces, Daniel pensó que por allí podría andar su ayuda. Se contactó con la Fundación Natalí Dafne Flexer y les propuso esta aventura: recorrería los 6000 metros hasta llegar a la cima del Cerro El Plata, de Mendoza, para dejar allí una bandera pintada por los chicos de la Fundación. Sería un mensaje de optimismo, de apoyo a los chicos, deseándoles que ellos también puedan llegar a su meta.
Pero Daniel fue un paso más allá y pensó que también podía darle la posibilidad a otros de encontrar esa trascendencia. Decidió entonces invitar a la comunidad a sumarse a su travesía, donando 1 peso por cada 100 metros que él ascienda. Cada peso donado hará posible que más de 1500 niños con cáncer reciban los programas de Asistencia a Tratamiento, Contención Emocional y Recreación, que la Fundación les ofrece gratuitamente.
Así es que Beneyt y sus amigos de montaña, guiados por Daniel Disparti iniciaron este jueves la aventura solidaria, que está estipulada en 3 pasos: la primera caminata de aclimatación será hasta los 2859 metros sobre el nivel del mar (msnm). Luego se continuará hasta los 3500 msnm, donde se armará campamento. La próxima parada será en el Salto, a 4300 msnm donde se realizará la aclimatación previa a la cumbre.
La importancia de la difusión"Hay mucho miedo al cáncer por el desconocimiento y la falta de información", asegura García, quien detalla que "más del 60 por ciento de los chicos con cáncer se pueden curar si tienen acceso al tratamiento".
En este sentido, destaca que Flexer, cuando comenzó a funcionar hace 20 años, fue una de las primeras fundaciones en "llamar a las cosas por su nombre". "Nada de 'enfermedad terminal': es cáncer, y si no lo nombramos, no podemos pretender que haya integración", subraya.
Para colaborar con la expedición solidaria, hay que ingresar a www.fundacionflexer.org. También es posible contactarse enviando un mensaje a donaciones@fundacionflexer.org