Una vez cargado, el aparato puede funcionar durante dos semanas a razón de tres comidas por día y de diez vibraciones por sesión. Incluso puede lavarse en el lavavajillas, si se retira su parte electrónica.
Slowcontrol, que dice haber acudido al CES de Las Vegas (Nevada, oeste de EEUU) para "reflexionar sobre su red de distribución", prevé comercializar su invención en una primera etapa en Estados Unidos a partir del mes de abril, por un precio previsto de 99 dólares.
El tenedor será vendido con una aplicación que permitirá grabar los datos sobre el ritmo al que come el usuario.