12 de octubre 2015 - 13:31
Uno de cada 10 chicos sufre dislexia
Se trata del principal trastorno de aprendizaje y la primera causa de abandono escolar, por lo que los especialistas destacan la importancia de un diagnóstico temprano.
uno de cada 10 chicos sufre dislexia
Uno de cada diez chicos padece dislexia, primera causa de abandono escolar.

La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural.

El presidente del Comité Científico de Disfam (Dislexia y Familia), Gustavo Abichara, completa que "es un trastorno neurobiológico de origen genético, la principal alteración de las llamadas Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA)".  

Como quienes la padecen no presentan síntomas físicos, en la mayoría de los casos se trata de una enfermedad invisible.

"El pensamiento del disléxico es como una película continua que se interrumpe cada vez que aparece una palabra abstracta, y el 50 por ciento de nuestro vocabulario está compuesto de esa forma. Esto ocurre en un niño inteligente o muy inteligente y que ha sido estimulado en forma adecuada, por lo que no existe alguna causa física, psiquiátrica o social que lo justifique", detalló Abichara.

El especialista agregó que la dislexia generalmente se asocia a dificultades en la escritura (disgrafía), errores ortográficos (disortografía) y dificultad para realizar cálculos matemáticos (discalculia), y que es frecuente que esté acompañada por otras alteraciones como problemas para orientarse en el tiempo y el espacio.

"Es importante comprender que la lectura y la escritura son medios, no fines en sí mismos, inventados por el hombre para comunicarse y acceder al conocimiento. Es por eso que al tener un lenguaje verbal limitado, la comunicación de las personas disléxicas es primordialmente a través de los afectos y el lenguaje no verbal, lo que es fundamental para encarar correctamente su tratamiento", puntualizó.

Por eso "en todos los casos un correcto diagnóstico es necesario, ya que la falta de conocimiento propio o ajeno lleva a interpretar erróneamente el problema, y suele atribuirse la causa de los fracasos académicos a una falta de atención, a la ausencia de una práctica adecuada o, lo que es peor, a la carencia de capacidades cognitivas", advirtió. "La solución está en que el sistema se adapte a ellos y no ellos al sistema", concluyó Abichacra.

La importancia de la detección temprana

Por las propias características del trastorno, es fundamental que tanto padres como comunidad educativa estén atentos al desarrollo del lenguaje de los niños pequeños.

 "No debemos preocuparnos o asustarnos, sino saber que estamos actuando preventivamente para estimular desde el inicio la lectura, es decir la conciencia fonológica, y de esa manera ayudar a los niños a compensar sus dificultades y evitar mayores problemas en la futura escolaridad", precisó Eleonora Lasala, psicopedagoga miembro del Comité Científico de Disfam.

Por su parte, la psiquiatra Juliana Nieva insistió en que las consecuencias emocionales en los niños con dislexia están relacionadas "directamente" con la no detección y la no intervención temprana. "En otras palabras, la intervención temprana mejora el pronóstico de la dislexia y ayuda a prevenir los trastornos emocionales asociados, como por ejemplo la depresión", destacó.