El VIH en la tercera edad sigue siendo un tabú. Ni las personas mayores, ni los profesionales de la salud, la familia, la sociedad en general, lo piensa por negar o invisibilizar la sexualidad en la vejez.
La comercialización de drogas para tratar la disfunción eréctil prolongó la vida sexual activa, pero la falta de conciencia en la importancia del uso del preservativo los expone a situaciones de riesgo.
El no pensar la sexualidad en la vejez impide que los adultos y adultas mayores adquieran información sobre enfermedades de transmisión sexual -VIH, HPV, sífilis, herpes genital, hepatitis B, gonorrea, entre otras-, se concientice sobre la importancia del uso del preservativo y que los profesionales de la salud ofrezcan el testeo de VIH o que los mismos/as pacientes lo soliciten.
Y se reduciría el índice de diagnóstico tardío, que en laspersonas de 60 años y más es alto: supera el 40%, y se comenzaría antes el tratamiento.
Otro dato preocupante son los diagnósticos tardíos. De la totalidad de los casos, en los varones llega al 30,7%; en las mujeres, al 23,2%. Sin embargo:
El coordinador del Area, Ariel Adaszko, sostuvo que si bien "las tendencias se mantienen estables a lo largo del tiempo" para la población en general, "sí ocurre que, en el caso de las personas mayores, hay un ligero aumento" en los diagnósticos.
Si bien aclaró que "cuando va subiendo la edad, baja el porcentaje" de casos, se registra un leve aumento en la población mayor de 60 años dado que "en 2001 representaban el 1,5% de las notificaciones; en 2013, el 3,6%".
Al respecto indicó que:"Ellos no se sienten riesgo y los servicios de salud no perciben que hay que ofrecerle el test -advirtió-. Se mira a los jóvenes pero no a los adultos mayores".
ONUSIDAEste año, el informe de ONUSIDA incluyó un capítulo sobre las personas de 50 años y adultas mayores. Se destacó que dado el envejecimiento de la sociedad "habrá una mayor" demanda de tratamientos y servicios de salud "a largo plazo".
Se indicó que, a nivel mundial, "4,2 millones de personas" mayores de 50 años viven con VIH.Se hizo hincapié en la promoción del uso del preservativo, dado que es una población "sexualmente activa", pero no utiliza condón y "tiene una baja percepción del riesgo" de adquirir el virus.
Asimismo se advirtió que las mujeres de 50 años y más tienen mayor riesgo "debido a los cambios biológicos", ya que "aumenta las posibilidades de lesiones" en la zona genital.
En el capítulo también se advirtió sobre los diagnósticos tardíos y "las consecuencias del estigma y la discriminación" que -como a cualquier edad- "son potencialmente devastadoras".