"Cuando un paciente llega al consultorio generalmente es porque un oftalmólogo general o el paciente mismo sospecha que tiene glaucoma. Para llegar al fondo de esta enfermedad lo primero que debemos hacer es interrogar al paciente para conocer los antecedentes familiares (factor determinante de riesgo) y la presencia de otras enfermedades generales o del ojo existentes, porque se pueden asociar a ella", explica la doctora Nhora Montañez de Zabielewicz (MN 93.910), especialista en esta patología y médica del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Como el glaucoma inicialmente no produce síntomas, es conocido como "El ladrón silencioso de la visión". "Una persona puede tener una perfecta visión central adelante y no darse cuenta de que su visión periférica se va cerrando hasta el extremo de poder perder la visión. Por eso, a los pacientes sin glaucoma, les explico que es importante controlarse mínimamente una vez por año, ya que una vez que se detectó, se puede intentar detener la enfermedad, aunque lamentablemente el daño es irreversible", explica la especialista.
En la actualidad, existen muchos exámenes oftalmológicos que ayudan al médico a realizar una detección temprana.
Con tratamientos que consisten en el uso de gotas, aplicación de láser y/o cirugía se puede detener el avance, siempre siguiendo el tratamiento que el oftalmólogo recomiende, para así preservar la visión.
"Como expresamos anteriormente, el glaucoma es una enfermedad crónica que puede producir discapacidad visual. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, ocupa el tercer lugar como causa de discapacidad visual a nivel mundial. Por eso se debe realizar un diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, ya que el daño que produce es irreversible", dice Montañez.
"El tratamiento suele ser crónico, si hablamos de terapia médica, se utilizan colirios instilados en forma tópica a nivel ocular, es decir implica la colocación de gotas en los ojos de por vida. El no cumplimiento del tratamiento y el desconocimiento de la enfermedad, son la principal causa del fracaso del mismo".
Muchos pacientes no cumplen con los tratamientos y entre las causas, se puede mencionar los posibles efectos adversos locales y generales que pueden traer éste tipo de medicamentos. Es función del médico oftalmólogo evaluar y advertirle al paciente qué síntomas puede presentar, para que el paciente no suspenda innecesariamente la medicación.
Otra causa frecuente de incumplimiento es el olvido de los horarios del tratamiento, por eso es importante que el paciente con glaucoma respete la indicación médica, para que la droga pueda actuar correctamente.
"Asimismo es común escuchar de parte de nuestros pacientes que cuando tienen varios tipos de colirios indicados a diferentes horas del día, suelen olvidarse de alguno. Por eso existen combinaciones de medicamentos en un mismo frasco gotero para facilitar la posología de los mismos", dice la doctora.
En aquellos pacientes en donde se encuentra falta de adhesión al tratamiento por cuestiones económicas, hay que investigar alternativas que le puedan servir al paciente y que sean efectivas, sin deterioro de su salud visual, ya que está comprobado que el alto costo de los mismos puede ser una razón importante para que muchos pacientes con glaucoma no cumplan con el tratamiento indicado.
Recuerda la especialista que "el glaucoma es una enfermedad silenciosa, el tratamiento es individual para cada caso, por lo tanto aconsejamos que consulte a su oftalmólogo acerca de diversos tipos de tratamiento para esta enfermedad y asista regularmente a los controles indicados. Bien controlado y bien tratado suele tener un buen pronóstico".