La voladura de techos, caída de postes y de árboles, suspenciones temporarias del transporte públicos fueron otras de los problemas que se suscitaron en esos días.
La situación no hace más que exhibir con toda crudeza la falta de inversión en obras hidráulicas y de infraestructura de servicios urbanos que den respuesta a la constante expansión de asentamientos en la periferia y de torres en el centro.
Así, Ingeniero Budge, Fiorito y Villa Lamadrid fueron las localidades más afectadas de Lomas de Zamora; los barrios rurales de San Vicente quedaron aislados por los anegamientos y sin energía eléctrica; mientras que en Almirante Brown fueron Glew, Longchamps, Burzaco, San José y San Francisco Solano los sectores más afectados. En Esteban Echeverría, 9 de Abril, fue el que más sufrió.