De acuerdo con el sondeo, casi seis de cada diez ejecutivos de empresas consultados reconocieron que es "improbable" que su organización pueda detectar un ataque cibernético sofisticado.
Con respecto a los ataques efectivamente constatados, los ejecutivos destacaron el robo de información financiera (números de tarjetas de crédito e información bancaria), espionaje de competidores, fraudes, phising y spam.
Entre los principales responsables señalaron a los empleados, hackers y cibercriminales.
"Como las empresas se basan en grandes cantidades de datos digitales para realizar sus negocios, el delito cibernético se vuelve cada vez más dañino para ellas y sus marcas. La interconexión entre las personas, los dispositivos y las organizaciones crea vulnerabilidades nuevas", advirtió Cynthia Martínez, socia de IT Risk de EY Argentina.
Según la experta, "a su vez, la presión normativa y los requisitos cambiantes exigen una mayor atención sobre la problemática".
"Los encuestados, si aún no ha experimentado un ataque, consideran que serán un próximo objetivo, o bien, que su seguridad ya ha sido vulnerada", añadió.
Según el sondeo, el 37% de los consultados plantea que los conocimientos en tiempo real acerca de los riesgos cibernéticos no están disponibles y el 42% no cuenta con un centro de operaciones de seguridad.
Con respecto al presupuesto en seguridad de la información, el 43% destaca que se mantendrá en casi los mismos niveles en los próximos doce meses y el 50% que no aumentará su presupuesto en este segmento.
Además, el 56% sostiene que la falta de recursos calificados representa uno de los principales obstáculos para la implementación de una política adecuada.
Fuente: EFE.