Especialistas advierten que pasar varias horas al día escribiendo, deslizando la pantalla o sosteniendo el teléfono puede provocar dolor, inflamación y trastornos en las articulaciones y tendones.
Especialistas advierten que pasar varias horas al día escribiendo, deslizando la pantalla o sosteniendo el teléfono puede provocar dolor, inflamación y trastornos en las articulaciones y tendones.
El uso prolongado del teléfono móvil puede generar dolor en el pulgar, la muñeca y los dedos, además de favorecer la aparición de lesiones por sobrecarga. Especialistas en traumatología y medicina deportiva alertan que la repetición constante de movimientos, como escribir mensajes o desplazarse por redes sociales, incrementa el riesgo de desarrollar problemas articulares y musculares.
Entre las afecciones más frecuentes vinculadas al uso excesivo del smartphone se encuentran el síndrome del túnel carpiano, la artritis y la tenosinovitis de De Quervain. Los expertos sostienen que el tamaño y el peso de los teléfonos actuales, sumados al tiempo que las personas pasan frente a la pantalla, han vuelto más comunes este tipo de trastornos.
El denominado “pulgar de tanto teclear” engloba distintas molestias que van desde rigidez y dolor en la articulación hasta chasquidos al doblar el dedo. Si estas señales no se atienden a tiempo, la sobrecarga repetitiva puede derivar en lesiones más complejas y de recuperación prolongada.
“Nuestras manos no están diseñadas para usar el teléfono todo el día”, explicó Eugene Tsai, cirujano de Cedars-Sinai Orthopaedics and Sports Medicine. Según el especialista, el desafío actual consiste en adaptar los hábitos cotidianos para reducir el impacto del uso intensivo de estos dispositivos.
Las advertencias sobre las consecuencias del uso excesivo del celular no son nuevas. Hace dos décadas, el fenómeno era conocido como “BlackBerry thumb”, aunque el crecimiento del tiempo de exposición a las pantallas multiplicó la frecuencia de las consultas médicas relacionadas con el sobreuso de las manos.
Los especialistas señalan que mantener la muñeca y el codo en una misma posición durante varias horas aumenta la tensión sobre la base del pulgar y el resto de los dedos. Además, sostener el teléfono en posición vertical durante períodos prolongados incrementa la carga sobre las articulaciones.
Para reducir estos problemas, los profesionales recomiendan realizar pausas periódicas, alternar la mano con la que se utiliza el dispositivo y variar la forma de sujetarlo. También sugieren aprovechar herramientas integradas en los sistemas operativos, como el dictado por voz y el aumento del tamaño de la letra, para disminuir la exigencia física.
El uso de accesorios como anillos o soportes para el celular puede contribuir a distribuir mejor el peso del dispositivo y reducir la presión sobre la mano. Estas soluciones buscan adaptar el uso del smartphone a rutinas cada vez más dependientes de la tecnología.
Los ejercicios de estiramiento también forman parte de las recomendaciones médicas. Flexionar la muñeca, mover los pulgares en círculos y trabajar cada dedo de manera individual ayuda a aliviar las molestias después de largas sesiones frente a la pantalla.
Los especialistas advierten que, si el dolor, el hormigueo o el entumecimiento persisten pese a reducir el tiempo de uso del teléfono y aplicar medidas básicas como hielo o antiinflamatorios, es necesario consultar a un profesional. El uso constante del celular puede agravar enfermedades preexistentes y desencadenar lesiones que requieren tratamiento específico.