Asus fue pionera en mercado con su serie Eee PC, que lanzó en el año 2007 junto a los procesadores Atom de Intel. Desde entonces, y al igual que Acer, esta empresa insistió con la fabricación de minicomputadoras, al tiempo que el resto de la industria incursionaba cada vez más en los sucesores, más planos y con pantalla táctil.
El formato de teclado físico y la incapacidad de avanzar a la par de los sistemas operativos, como es el caso del Windows que 8 está pensado para pantallas touch lo que llevó a estas pequeñas computadoras a su caída desde el podio de productos más vendidos. A pesar de que la mayoría de las netbooks son de 10 pulgadas con una resolución en sus pantallas de 1024 x 600 pixeles, Windows 8 requiere tener un mínimo de 1024 x 768 pixeles o más para que puedan correr las aplicaciones de su interface para verse en todo su esplendor. Es por esto que el Sistema Operativo de Microsoft requeriría una resolución de 1366 x 768 pixeles y esto no se logra con una Netbook.
A pesar de su presente y futuro oscuro, las Netbooks supieron ganar su espacio en la historia del mundo de la tecnología móvil, y serán un dispositivo más que las generaciones futuras ya no las conocerán como nosotros las recordamos, aunque transformadas en un nuevo tipo de producto sí puedan hacerlo.
En los próximos años podemos sólo imaginar un resurgir de estos productos o que la potencia que tenían las Netbooks, que ya forma parte de las Tablets más evolucionadas, formará parte de un mercado que pague por estos dispositivos que aún sólo se encuentran en las Tablets de más alta gama con teclado incorporado. O hasta que aparezca un nuevo formato móvil que haga desaparecer alguno de los actuales, tal como le ocurrió a las Netbooks.