El hecho de tener que enfrentar al sexto mejor jugador del mundo, con quien perdió las dos veces que jugó (Masters 1000 de Miami 2011 y Dusseldorf 2012), y en una instancia tan importante, no es algo que Berlocq se tome a la ligera.
‘Si no me pesara, no sería humano. Siempre hay presiones y ahora son mayores, pero son circunstancias. En mi vida pasé por diferentes cosas y lo último que pierdo es la esperanza de vencer a Berdych. Ojalá mañana haga un partido de seis horas y él se canse”, declaró Berlocq.
Sobre el encuentro de dobles, el tenista que hizo pareja con
Eduardo Schwank consideró que
“estuvimos lejos. Ellos jugaron bien, devolvieron, nos costó ganar puntos con nuestro saque y perdimos. Por momentos me sentí bien y por otros no tanto, pero lo importante es que dí el máximo de concentración y ganas”.