-Los chupetes no deben tener elementos desmontables pequeños que el bebé se pueda tragar.
-Sus piezas deben estar unidas con suficiente resistencia como para que no puedan romperse o separarse entre sí.
-Los bordes deben ser redondeados para evitar cortes o heridas.
-El disco del chupete debe tener al menos 2 orificios de ventilación de un diámetro mínimo de 4 mm., para evitar que el niño se sofoque.
-La tetina, cualquiera sea su forma, debe ser de material flexible y una longitud máxima de 30 mm .
-Deben venderse en envase cerrado, con la información para su uso correcto.
-No atarlo alrededor del cuello.
-Adecuarlos a la edad del bebé.
-Los chupetes pueden ser de látex. Éstos son más blandos pero se gastan y se deforman con más facilidad que los de silicona. Es recomendable cambiarlos por uno nuevo cada tres meses, dependiendo de la frecuencia con que se lo utilice.
-Deben ser sustituidos en cuanto se aprecien marcas de mordeduras.
Con respecto al uso del chupete, no se aconseja el uso regular después de los 2 años. A esa edad, sería bueno que comenzaran a usarlo sólo para dormir o en los momentos de llanto que resulte difícil calmar de otra manera. ¿Por qué esta edad como límite? El uso regular del chupete después de los 2 años, se asocia con un mayor riesgo de otitis media recurrente, y con varios tipos de mala oclusión, como mordida abierta, mordida cruzada posterior, infecciones por hongos en la mucosa yugal. Los efectos del uso son más pronunciados cuando su uso se prolonga más allá de los 4 años.