Tigre también: había sido uno de los primeros en alinearse por cuestiones políticas y en la urna no hubo acuerdo.
El sexto, Deportivo Morón: había sido uno de los asambleístas de la Primera B "convertidos", que terminó votando por quien inicialmente iba a hacerlo.
Seis nombres subrayados con rojo y otros tres marcados con lápiz hasta confirmar.
La lista de Segura -que escribe Moyano- es más breve y le apunta a la Primera División:
creen que Armando Pérez votó por Tinelli, pero con
Pañuelito nadie se anima a establecer un interrogatorio.
Cada vez miran con más desconfianza a Daniel Angelici, que "últimamente se mueve más a gusto
con gente de la contra, que con los propios", según la pesquisa de un guardián de la orden de Don Julio.
Con
Defensores de Belgrano hay tiempos de pruebas: acusaron a quien manda en el club de haberse cambiado la camiseta y mientras tanto no hay lugar en la mesa para el Dragón.
El cuarto "cuchillazo" todavía no tiene nombre y tampoco hay ganas de buscarlo: si fuesen cuatro los traidores, significa que el voto doble era propio y que de no haber pasado al conteo las elecciones hubiesen sido 37-38 en
favor de Tinelli. "La cuenta, por ahora, termina ahí", dice uno que le pone el capuchón al fibrón rojo y dobla lista con los nombres menos gratos.