"Veo a Cristo, como uno lo tiene representado, de cabello largo y barba. Hasta puedo distinguir una especie de lágrima o una gota de sangre que le cae al lado de la nariz. Seguirá en la carnicería para que quien quiera contemplarla pueda hacerlo, pero nadie podrá comprarla", dijo a La República Daniel, el dueño del Autoservicio González.
"Me dicen que si no se echa a perder es porque tiene algo especial y si no tendría que descomponerse", dijo luego, en relación a lo que le aconsejó un cliente para comprobar su "espiritualidad".