"No se descarta que también caiga una chaparrón de agua nieve en la ciudad de Buenos Aires, o incluso nieve franca con copos, aunque para que esto ocurra las bajas temperaturas de alrededor de 0 grados deben ocurrir en forma simultánea con las lluvias y no con chaparrones aislados", informó Vidal, quien estimó que la nieve "es más factible que caiga en la costa bonaerense".
El pronosticador del SMN señaló que "el fenómeno puede extenderse a Mendoza y San Luis" y que "la evaluación que haga el SMN en las próximas horas nos acercará o alejará de esa posibilidad".
Para el fin de semana, se prevé que la ciudad de Buenos Aires tenga chaparrones aislados con sol y nubes, y vientos del sector sudoeste, con muy baja sensación térmica, y máximas de entre 5 a 10 grados y las mínimas de alrededor de los 0 grados.
Vidal informó que la última vez que nevó en la Ciudad de Buenos Aires, el 9 de julio de 2007, hace seis años, hubo nieve porque en esa oportunidad llovió mientras las temperaturas marcaban alrededor de 0 grados, y no fueron chaparrones aislados como se espera ahora.
En tanto que una nueva jornada de frío intenso se vivió ayer en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, con temperaturas que no superaron los 4 grados en horas de la mañana y un pronóstico que prometía que la ola polar que cubre a la región se intensificará durante este fin de semana.
Pasadas las 10, la temperatura alcanzó los 3,4 grados con una sensación térmica de 1,6 grados, en el marco de una jornada donde el sol asomó a pesar de estar el cielo parcialmente nublado, vientos leves del sector sur.