Hay personas que necesitan más atención que otras en la época invernal y más aún en estos momentos en que el frío se ha hecho presente con total intensidad.
Es muy importante la prevención de las afecciones de las vías respiratorias, que suelen afectar en su mayoría a pacientes con enfermedades en dicha área, como bronquitis o gripes a repetición.
Hay distintas formas de evitarlas, una de ellas es la vacunación.
Las personas mayores tienen más riesgos de sufrir complicaciones a consecuencia de afecciones respiratorias y es necesario que reciban la vacuna con anticipación, para disminuir las posibilidades de contraer, entre otras, gripe.
Sin embargo, es necesario cuidarse en todos los aspectos, ya que con la vacuna no se está exento de tener la enfermedad, porque existen diversas clases de virus.
Otro grupo de riesgo lo constituye quienes padecen afecciones crónicas. En estos casos los médicos especialistas recomiendan que, además de recibir la vacuna contra la gripe, es importante que se apliquen la antineumocócica.
Y un medio de prevención común, pero también efectivo, es usar la ropa adecuada con la temperatura ambiental.
Siempre es conveniente colocarse un suéter liviano debajo de la campera o tapado, para evitar la transpiración.
Existen varias patologías respiratorias. Todas ellas necesitan de un correcto diagnóstico y tratamiento.
La gripe es una infección de tipo viral que es muy habitual en los períodos de baja temperatura. Para recuperarse es esencial el reposo ya que una persona engripada presenta catarro y hasta fiebre.
La neumonía es una inflamación aguda de un sector pulmonar. El principal causante es el neumococo. Por eso es muy útil cumplir con la vacunación.
Otra afección es la sinusitis, que infecta los senos paranasales, o la bronquitis que, como su nombre lo indica, es una enfermedad que provoca la inflamación de los bronquios. Puede producirse sola o por exponerse al frío intenso sin precaución o como producto de una infección gripal.
Sus síntomas más habituales son fatiga, dolor de pecho, tos y la presencia de un cuadro febril.
Una de las enfermedades que pueden tener los niños pequeños para esta época del año es la bronqueolitis.
Con el invierno llegan las temidas infecciones respiratorias en los niños, en principio será la influenza y luego otros virus acapararán su organismo.
Aunque nadie está seguro de poder eludirlos, sí se pueden adoptar medidas para proteger a los más pequeños y saber cuándo es necesario acudir al pediatra.
Estas enfermedades son la compañía indeseable de cada invierno. Son parte del inventario fijo de la temporada, como los paraguas y los continuos anegamientos.
Aunque estos contagiosos y epidémicos virus a nadie le gusta recibirlos, en la medida que aumenta el frío se ha hecho inminente la llegada a los hogares y de los estragos que causan y que se manifiestan a través de resfríos y fiebre en los más grandes y de preocupantes dificultades respiratorias en los niños.
No todas las enfermedades respiratorias generan atención de urgencia. Para los resfríos comunes, amigdalitis, bronquitis, otitis, etc., hay que consultar al pediatra.
El problema se presenta con algunas afecciones virales específicas que es importante saber reconocer a tiempo y de las cuales se prevea que puede llegar a mayores.
La influenza se caracteriza por síntomas como fiebre alta, tos y gran malestar general.
El tratamiento consiste en la ingesta de abundante líquido y la administración de medicamentos como el paracetamol e ibuprofeno, siempre bajo la indicación médica.
Esta afección se ve agravada dependiendo de factores personales, tales como alergia, asma, entre otros.
También de factores ambientales tales como contaminación extra intradomiciliaria y el contacto con otras personas afectadas, son factores excluyentes que no se pueden obviar para sentirse sanos