La frutilla fue el viernes, cuando Pareto usó esas primeras técnicas para acompañar por algunos metros a los buzos profesionales que realizaron el Vía Crucis Submarino, un singular evento que se realiza desde hace 13 años en Madryn (por ser la Capital del Buceo) y es guiada por un cura que además es buzo.
"Las diferentes estaciones recorren la ciudad y las últimas tres son en el agua y la playa. Se baja por el muelle y se hace el recorrido final. Yo hice lo que pude, era de noche y estaba bravo, pero estuvo divertido", dijo mientras la gente la reconocía y la pedía fotos y autógrafos.
Los dos días pasaron volando –con entrenamiento incluido en un gimnasio de Madryn- y la Peque ya está en Buenos Aires.
"Ya cambié el chip y empiezo a pensar en Río", dijo, quien está en plena pretemporada y desde el 28 de abril disputará el Panamericano en Cuba. Luego, a fines de mayo, tendrá el Master, en el que compiten las 16 mejores del ranking mundial. En junio hará una concentración de dos semanas en Japón y en julio se mudará a Europa.
"La ilusión es volver a ganar una medalla", dice La Peque. Una todoterreno que paseó su pasión por Madryn.